• Una serie de dibujos decoraron una sala del estadio en Cochín
  • El proyecto surgió de dos voluntarios y una coordinadora
  • "Este cuarto es como una obra de arte", coinciden

Dos voluntarios con ganas de "hacer algo fuera de lo común" y una coordinadora que los escuchó.

Ese fue el puntapié inicial de un proyecto que unió al arte y al fútbol, y convirtió a unas cuantas paredes blancas, dentro del estadio Internacional Jawaharlal Nehru de Cochín, en un cuarto lleno de vida para el voluntariado durante la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017.

"Cuando entrevisté a Azeem y Harikrishnan, dijeron que querían ser parte del Mundial y crear algo distinto, porque eran diseñadores y artistas", dice a FIFA.com Aisha Naiza, Coordinadora de Voluntarios de la sede. "Entonces pensé cómo aprovechar su entusiasmo y éste es el resultado", agrega dentro de la sala en cuestión.

"Ellos forman parte de un grupo llamado Estudio Creativo Eunoians, y trabajaron junto a otras 12 personas durante tres días y tres noches sin parar para terminar a tiempo", agrega la joven de 22 años y sonrisa fresca, quien además es ingeniera mecánica.

Lo importante, recalca, "era encontrar un concepto que conectara la vida diaria de Cochín con el fútbol, y Seerow Unni, el director creativo del grupo, hizo un gran trabajo. Por eso puede verse, por ejemplo, balones en lugar de peces dentro de una red de pesca, una actividad muy importante en la provincia de Kerala".

Harikrishnan Kartha da más detalles a FIFA.com. "En la sala usamos lo que llamamos 'realismo mágico", explica este guionista de 35 años que idolatra a Lionel Messi, según prueba el fondo de pantalla de su teléfono móvil.

"Por eso incorporamos elementos del ambiente, como un matafuego que estaba en la pared, al dibujo en sí. La idea era respetar la formas para no modificar la funcionalidad de ciertos elementos que ya existían", apunta.

Azeem Kattali asiente a su lado. Ambos coinciden en que la pieza nodal del trabajo es un sistema solar cuyo centro es un balón. "Aquí somos todos fanáticos de fútbol, y nos pareció la mejor forma de mostrar que el fútbol conecta todo", comparte este especialista en animación de 34 años.

Alrededor de 250 voluntarios disfrutaron de la sala de recreación durante los ocho partidos del Mundial que se jugaron en Cochín, y la cuidaron como si fuera su propia casa. ¿Qué sucederá cuando termine el torneo?

"Se supone que debemos regresar el estadio a las autoridades como los recibimos, pero estamos haciendo gestiones para mantengan esta sala así", confiesa Aisha. "Más allá de que lo logremos o no, de las fotos o los vídeos, este cuarto es como una obra de arte, y quedará para siempre en la memoria de todos nosotros".