Allahyar Sayyad y Younes Delfi parecían inseparables en la tarde de Goa. Una vez terminado el partido, y ya en la zona mixta, los dos estaban uno al lado del otro respondiendo a las preguntas de los periodistas. Sobre el césped, ambos se habían compenetrado tan bien que la defensa germana no supo controlarlos en ningún momento. Sin duda, fueron una pesadilla para la joven Mannschaft.

Gracias a su 4-0 sobre Alemania, Irán ya está en octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de al FIFA, se ha colado entre los favoritos al título y le ha puesto deberes a su rival de hoy. "No hemos jugado un buen partido, y se han evidenciado nuestras limitaciones en múltiples situaciones", reconoció el seleccionador alemán, Christian Wueck.

FIFA.com dialogó con los delanteros iraníes en los túneles del estadio Pandit Jawaharlal Nehru de Goa y expone dos razones por las que esta pareja armoniza tan bien.

  • Allahyar Sayyad
    -Goles contra Alemania: 1
    -Goles en el torneo: 2
  • Younes Delfi
    -Goles contra Alemania: 2
    -Asistencias contra Alemania: 1
    -Goles en el torneo: 2

Comprensión a ciegas
Ambos llevan dos años jugando juntos en las categorías inferiores de la selección iraní. Delfi y Sayyad se entienden de maravilla tanto dentro como fuera de la cancha, por eso hablan mucho el uno con el otro y se preparan a conciencia para sus desafíos.

"Charlamos largo y tendido antes de cada partido y nos pensamos un plan de acción. Después, repasamos los detalles. No nos gusta dejar nada al azar", explica Sayyad sobre el motivo principal de su gran entendimiento en el césped.

"Allahyar es un guerrero en medio de la tormenta. Nunca se rinde, tiene una sed insaciable de gol y es muy rápido", dice Delfi sobre su compañero.

"El hecho de que cada uno conozca las virtudes del otro nos ayuda a la hora de combinar entre nosotros", añade. Este buen entendimiento quedó claro en la acción del 3-0, cuando Sayyad conectó un potente cabezazo tras un centro medido de Delfi.

Comprensión táctica
"Alemania tiene problemas en defensa. Es un equipo excelente y juega muy bien al ataque, pero nosotros sabíamos que, si éramos capaces de controlar su poderío ofensivo, acabaríamos teniendo nuestras opciones y podríamos hacerles daño atrás", desveló Chamanian Abbas, el seleccionador iraní, al término del partido.

Y contar en sus filas con dos atacantes capaces de plasmar su idea con tanta brillantez sobre el terreno de juego es, lógicamente, una bendición para cualquier entrenador. "El míster nos dijo que teníamos que aprovechar los espacios entre los centrales y entre su defensa y sus centrocampistas. Creo que lo hemos hecho muy bien", opina Sayyad con una sonrisa.

¡Y de qué manera! Ambos aparecieron una y otra vez entre líneas y se colaron con mucha inteligencia por los huecos de la zaga alemana. De este modo, forzaron los errores de su rival y generaron numerosas ocasiones de gol.