• ¿Qué es un TLO y qué rol cumple en un Mundial?
  • Tres de ellos comparten su experiencia con FIFA.com
  • Estuvieron con Honduras, Nueva Caledonia y Francia

¿Te resulta difícil hacerte entender cuando llegas a un país desconocido a miles de kilómetros de tu casa, del que no conoces ni la lengua ni la cultura? Entonces, ¡imagínate esa misma situación aplicada a 23 adolescentes de 16 a 17 años, tras aterrizar en la India para disputar la competición más importante de su incipiente carrera!

Para que las delegaciones de las selecciones participantes en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2017 puedan concentrarse únicamente en el terreno de juego y no tengan que batallar por cuestiones de traducción y organizativas, el Comité Organizador Local (COL) pone a disposición de cada selección –como en cada campeonato organizado por la FIFA– un oficial de enlace con el equipo (TLO, por sus siglas en inglés).

  • El ABC del TLO
    - Estos voluntarios son el enlace entre su delegación y los organizadores, así como la población local.   
    - Deben dominar la lengua de su equipo, la lengua del país anfitrión, y el inglés

Si bien todos poseen excelentes competencias lingüísticas, ¿qué ocurre con sus conocimientos futbolísticos? FIFA.com se ha interesado por su relación con el balompié en un país donde el críquet impera en la escena deportiva.

“Antes de este Mundial, no me interesaba en absoluto por el fútbol, aunque sabía que es un deporte que tiene muchísimos millones de aficionados”, nos confiesa Mohsin Khan, TLO de Nueva Caledonia.

Hasta aquí, su única relación con el fútbol se debía a una simple prenda de vestir: “Mi ex novia era fan de Cristiano Ronaldo, y un día me regaló su camiseta con el número 7. Por eso me gustaba mucho la selección de Portugal. Pero mi preferencia siempre se ha decantado por el críquet”.

La conclusión es similar al interrogar a Jitendra Kumar, quien acompañaba a Honduras en la India. “No estaba nada conectado al fútbol, sino que me apasiona el críquet. Pero había oído hablar de la FIFA, y no dudé un segundo cuando tuve la oportunidad de participar en este Mundial”, cuenta.

Diferencias y similitudes
Bastante diferente es el perfil de Ritesh Patnaik, con una mayor experiencia que los dos estudiantes a sus 40 años; muchos de ellos viviendo en Francia, Inglaterra y Canadá.

“En la India no se tienen muchas oportunidades de jugar al fútbol, pero sí jugué un poco en la escuela. Durante los Mundiales, veíamos sobre todo a Brasil, Alemania e Italia”, recuerda, citando a Lothar Matthaeus, Roberto Donadoni, Paolo Maldini, Romario y Bebeto entre los jugadores que le marcaron. “Fue sobre todo en Francia donde me interesé por el fútbol, e iba al estadio a ver partidos del FC Nantes. Y luego, más todavía en Inglaterra”.

Eso sí, tras su experiencia en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2017, los tres comparten un punto en común: ahora, el fútbol forma parte de sus vidas.

“Se aprenden un montón de cosas en este puesto”, asegura Ritesh. “Cuando ves la tele, se ven muchas cosas que no necesariamente comprendes. ¿Qué grita un entrenador desde su banquillo? ¿Qué dice el árbitro a los jugadores, y en qué idioma les habla? Pedí a los jugadores que me explicasen esas situaciones. Realmente, se ve la vida de un equipo de fútbol desde dentro”.

“Cuanto más he visto los partidos, más apasionante me ha parecido este deporte. He aprendido las reglas poco a poco; los penales, los saques de esquina…”, precisa Mohsin, que ha vivido más cerca que nadie la primera aventura neocaledonia en la escena mundial.

“Ahora puedo comprender el partido desde un punto de vista técnico; logro ver lo que no ha funcionado, lo que le ha faltado al equipo”, apostilla Jitendra.

Gracias a esta función, ¿los TLO han tenido a veces la impresión de formar parte del grupo? “Me dijeron que era un miembro del equipo de pleno derecho”, señala Ritesh, mientras que Jitendra valora haber sido tratado “como un miembro de la familia”.

En cuanto a Mohsin, se sentía tan en sintonía con su equipo, que sufría con cada gol que encajaba. “Y en el último partido, contra Japón, estaba sentado con el equipo en la zona técnica, y recuerdo el grito que pegué cuando marcó Nueva Caledonia. Dos voluntarios me miraron y parecían muy sorprendidos”.

“Si son campeones del mundo, yo también lo seré”, llegaba a reivindicar Ritesh antes de la eliminación de los Bleuets en octavos de final. “He aprendido mucho sobre el fútbol estando en contacto con los jugadores y el entrenador”, concluye Jitendra, quien saca una última lección: “Ahora sólo me falta aprender a jugar al fútbol…”.

Un recuerdo perdurable...

  • Mohsin Kahn (Nueva Caledonia): “El seleccionador, Dominique Wacalie, me dio sus botas de tacos y me pidió que me entrenase con ellas para que pudiésemos jugar juntos cuando vaya a visitarle”.
  • Ritesh Patanik (Francia): “Sus entrenamientos son realmente serios, pero al final, yo le golpeaba al balón y hacía algunos malabarismos con ellos”.
  • Jitendra Kumar (Honduras): “Jamás habría tenido otra oportunidad de aprender tantas cosas sobre Honduras. Y el entrenador proviene de un entorno muy modesto, al igual que yo. Hemos dialogado mucho”.