• Juan dedica siempre sus goles a su hermano fallecido
  • Sus 3 goles ayudaron a Colombia a pasar de fase
  • “Los títulos individuales no me interesan”, dice

Generalmente, jugar un Mundial y vestir la camiseta de la selección nacional constituyen motivaciones suficientes para que un jugador se entregue a fondo. Pero la estrella colombiana Juan Sebastián Peñaloza tenía un motivo adicional para darlo todo sobre el césped del estadio Dr. DY Patil de Nueva Bombay, porque un empate contra Estados Unidos habría obligado a Colombia a esperar para obtener su billete a octavos.

Peñaloza remató con todas sus fuerzas un libre directo escorado a la izquierda del área. El portero estadounidense no pudo hacer nada, y Peñaloza se dirigió hacia el banquillo para tomar una camiseta que lucía una fotografía...

Un recuerdo melancólico
El partido concluyó con victoria de Colombia, y Peñaloza salió del vestuario para conceder una entrevista exclusiva a FIFA.com. Le preguntamos quién estaba representado en esa foto: “Mi hermano fallecido”, nos aclara. “Su muerte me afectó mucho. Se lo debo todo él”.

Tal vez no habríamos visto a Peñaloza firmar esta gran actuación si su hermano no le hubiese transmitido la pasión por el fútbol cuando tenía 5 años en la Comuna 13 de Medellín, un lugar difícil para crecer. “Después de cada gol, alzo los brazos al cielo y se lo dedico. Él me da la fuerza y la motivación para progresar y cumplir nuestro sueño”.

Jugar para el equipo
Tras la derrota ante Ghana en la primera jornada, Peñaloza firmó un doblete contra la India y dio la victoria a su selección (2-1). Después, contra Estados Unidos, marcó el segundo tanto colombiano y asistió a Caicedo en el tercero. Esa victoria por 3-1 permite a Colombia pasar a octavos de final como segunda de su grupo.

Actualmente, Peñaloza es el segundo máximo goleador del campeonato con 3 dianas, ¿pero ansía de veras quedar primero? “No, no es mi principal preocupación aquí”, asegura. “Siempre pienso en el equipo y en lo que podemos hacer en esta fase final. Tal vez las recompensas individuales vengan luego, pero nunca las antepondré a la hora de concentrarme”.

“Los dos goles contra la India habrían sido inútiles sin los tres puntos”, insiste. “Frente a Estados Unidos, recobramos la confianza tras el segundo tanto. Luego perseveramos y metimos el tercero, que nos permitió quedar segundos. El trabajo colectivo es esencial”.

Tras esta buena actuación, ¿hasta dónde llegarán Peñaloza y sus compañeros? “Lo más lejos posible”, responde el goleador. “Hoy vamos a descansar, y mañana nos marchamos de Nueva Bombay. Después pensaremos en el próximo partido. No queremos precipitarnos y desconcentrarnos. No hay que quemar etapas, sino ir paso a paso”.

Peñaloza, sobre Peñaloza
Las cualidades de Juan (capaz de disparar con las dos piernas, en movimiento, y de soportar la presión) le auguran un brillante futuro, y los ojeadores europeos podrían estar viendo ya en él a una futura estrella. Al preguntarle por sus ambiciones, nos contesta: “Mi modelo entre los jugadores colombianos es Juan [Cuadrado]. Pienso que tengo muchas características similares a las suyas”.

Entonces, ¿se plantea también Peñaloza jugar al máximo nivel? “Sí, pero no sé lo que Dios ha decidido para mí. Le estaré agradecido sea cual sea mi futuro”.