• Ndiaye es el 2ª máximo goleador del torneo, con 5 tantos en 4 partidos
  • Espera volver a ver puerta contra Ghana en cuartos de final
  • Su modelo es el camerunés Samuel Eto’o

Apenas tiene 17 años, y es normal que no lo conozcamos: Lassana Ndiaye todavía no está acostumbrado a ocupar titulares. “Es la primera entrevista de mi vida”, confiesa el delantero maliense a FIFA.com.

Ni siquiera sus compañeros lo conocían hace unos meses, puesto que se incorporó a la selección sub-17 días antes de la Copa Africana de Naciones Sub-17, torneo clasificatorio para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017.

Sin embargo, después de jugar cuatro partidos en tierras indias, su nombre ya está en boca de todos los que siguen el torneo, y probablemente en las notas de muchos de los ojeadores presentes en las gradas…

Presentación
Apellido y nombre: Ndiaye, Lassana
Fecha de nacimiento: 3 de octubre de 2000
Club: Guidars
Partidos disputados: 4
Goles: 5

Hemos leído bien las dos últimas líneas: Lassana presenta una media de un gol cada 66 minutos, y ha sido el principal artífice de que los Aguiluchos superasen la fase de grupos y los octavos de final para acceder a la eliminatoria de cuartos, en la que les espera Ghana.

Malí es un equipo de clara vocación ofensiva —acumula 107 tiros desde el comienzo de la prueba—, y a Ndiaye le encanta marcar. “Desde muy niño, en la calle, y después en la cantera, marco muchos goles. Siempre siento la misma satisfacción. Por eso juego al fútbol, para marcar”, afirma sonriendo, visiblemente cómodo en su estreno delante de un micrófono.

Ese será de nuevo su objetivo ante unas Black Starlets que Ndiaye y compañía conocen a la perfección. “Les ganamos en la final de la CAN [1-0] y en un partido amistoso antes de venir a la India”, recuerda el atacante, quien cita a Samuel Eto’o como modelo, sin olvidarse de señalar que él marcó un gol en aquella victoria por 2-1 de los suyos. “Son muy rápidos. Cuando recuperan el balón, se plantan enseguida delante del arco. Nosotros también somos muy peligrosos en ataque, pero en defensa vamos a tener que mejorar, si no lo hacemos será complicado”.

Y confiesa que empieza ya a verse con el premio al máximo realizador del torneo —“Me haría muy feliz, me sentiría muy orgulloso”—, aunque asegura que estaría dispuesto a no volver a perforar una meta contraria en la India, con una condición. “Si no marco ningún gol más, pero ganamos el Mundial, ¡firmaría encantado!”.

Una historia de fútbol
Ayer…
“Empecé a jugar en la calle, jugaba todo el tiempo, y poco a poco empezó a haber gente que iba a ver a mi padre para decirle: ‘Tu hijo, el pequeño Lassana, ya no puede seguir jugando aquí, tiene que ir a la cantera de un equipo, es muy bueno’. Entonces mi padre me inscribió en el Guidars. Y ahora me estoy esforzando mucho, porque quiero ser un gran profesional, aunque sin dejar de divertirme nunca”.

Hoy…
“Jugamos un partido contra el Stade Malien, y el seleccionador, Jonas Komla, había venido a verlo. Después del partido le dijo al entrenador que me quería en la selección. Pero la primera vez que vine, me dijo que era demasiado bajo. Me enfadé mucho, aunque sabía que eso podía pasar, que en el fútbol no hay nada fácil. Unos meses después, volvió a llamarme para decirme que ya podía incorporarme a la selección y entrenarme allí. Crecí un poco mientras tanto, y me alegré muchísimo. Ahora me encuentro cómodo en este equipo, siento que tengo responsabilidades y que los compañeros confían en mí para que marque goles”.

Mañana…
“Tengo un hermano mayor y dos hermanas pequeñas, pero soy el único que juega al fútbol. Venimos de un entorno modesto, así que espero llegar a ser profesional algún día y poder ayudar a mi familia”.