• Pannalal y Chaitali Chatterjee asistieron a 9 Mundiales
  • Su primera experiencia fue en España 1982
  • Encantados con que India albergue el Mundial Sub-17

Pannalal y Chaitali Chatterjee no son de esas parejas que salen a cenar por Calcuta sin mirar los precios de la carta del restaurante. Tampoco son de las que pueden permitirse pasar las vacaciones en destinos tan deseados como Inglaterra, Francia o México.

Sin embargo, este matrimonio ya está planificando su viaje a Rusia 2018, la que será su décima Copa Mundial de la FIFA™. Ambos fueron invitados recientemente a la presentación del trofeo de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, y escuchar las historias mundialistas de Chaitali fue poco menos que viajar en el tiempo con ella a España 1982, México 1986 o incluso Brasil 2014.

Al recordar su primera Copa Mundial, Chaitali cuenta cómo a su marido y ella se les presentó por casualidad la oportunidad de viajar a España 1982, un golpe de suerte sin el cual, quizá, jamás habrían descubierto su grandísimo amor por el fútbol.

"Un amigo de la infancia de mi marido vivía en Sussex y estaba a punto de ser nombrado presidente provincial. Su deseo era que todos sus amigos estuvieran allí para compartir ese momento tan especial, así que decidimos ir", explica Chaitali.

"Casualmente, se estaba jugando el Mundial en España, y a dos viejos amigos no se les ocurrió mejor manera para celebrar la feliz ocasión que ir a ver el fútbol. Al verme allí, en el estadio, por un mero impulso, comprendí que aquello era algo que debíamos hacer cada cuatro años. Siempre lo consideraré un regalo de Dios, porque, si no hubiésemos ido a Inglaterra, nunca habríamos estado en España y nuestras vidas no habrían dado el giro que dieron entonces".

La decisión de acudir a cada Mundial implicaba hacer unos cuantos sacrificios, desde recortar en alimentos que les gustaban hasta tener que vivir siempre con un presupuesto ajustado, de manera que los ahorros para su anhelado viaje no se vieran afectados. Y, a tenor de cómo se le ilumina la cara a la pregunta de cuál es el momento más destacado que ha vivido en estos 35 años de experiencias mundialistas, parece que la decisión no fue tan mala.

"Sin duda, ver brillar a [Diego Armando] Maradona en el Mundial de 1986", asegura Chaitali, natural de Bengala. "Vi cómo los defensores rivales se quedaban estupefactos. Poco o nada podían hacer cuando aquel tipo bajito corría con el balón en los pies. Y presenciar en directo la ‘Mano de Dios’, en fin... ¿Puede haber un mejor recuerdo?".

Es más, a pesar de ser una hincha acérrima de Brasil —su marido y ella se hicieron incluso una foto con Pelé—, no tiene ningún reparo en reconocer que Maradona siempre será su jugador favorito.

Chaitali resalta aún más su amor por la selección brasileña al recordar el partido en Belo Horizonte en el que los anfitriones cayeron 1-7 ante Alemania en las semifinales de la Copa Mundial de 2014. "No te puedes hacer una idea de lo que significa ver en directo algo tan descorazonador. Si sientes unos colores, no puedes evitarlo", señala.

"No hace falta ser brasileña para tener que contener las lágrimas al ver que tu equipo se desmorona como un castillo de naipes".

No obstante, su fervor por Brasil queda en un segundo plano cuando anima al Mohun Bagan indio. Después de haber asistido a 31 partidos del Santosh Trophy en distintos lugares de su país, está claro que el amor de Chaitali por el fútbol indio también es verdadero. "Por las venas me corre sangre del Mohun Bagan, y no hay nada que pueda cambiarlo", añade con una sonrisa.

Pese a su apariencia frágil y dulce, Chaitali es incapaz de disimular la fanática del fútbol que lleva dentro al analizar las diferencias entre seguir un partido por televisión y verlo en directo.

"Cuando ves un partido por televisión, la cámara se limita a seguir la pelota. Está claro que hay mucha gente que se contenta con eso", indica. "Pero yo necesito más. ¿Cómo no vas a fijarte en el defensor que intenta ganar la posición ante el ataque rival? Suceden muchas cosas sin balón, y todas forman parte del juego".

Además, la pareja tiene mucho más fácil ver en directo partidos de fútbol ahora que se está disputando la Copa Mundial Sub-17 en la India. Y ambos se muestran muy agradecidos de que Calcuta sea la sede de once encuentros, incluida la final del próximo sábado. Por supuesto, los Chatterjee también se dejarán ver el año que viene en Rusia, donde no faltarán a su cita con la prueba reina.