• Aníbal le dio la vuelta al partido con 2 goles en 3 minutos
  • No había jugado en el debut contra Malí
  • Cristiano Ronaldo es su modelo

Al descanso, los paraguayos regresaron al vestuario del estadio Dr. DY Patil de Nueva Bombay cabizbajos y perdiendo ante Nueva Zelanda (1-2), después de dos goles en propia puerta de su capitán, Alexis Duarte.

Sin embargo, en el segundo tiempo reaccionaron para imponerse por 4-2 y, de esa forma, clasificarse para la segunda fase de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017.

El suplente Aníbal Vega se enfundó el traje de héroe tras entrar en juego en la reanudación. Sólo necesitó media hora para demostrar que merecía la confianza del seleccionador, marcando nada menos que dos goles en apenas tres minutos.

Una vez que se recobró la calma y los jugadores salieron de los vestuarios, Vega habló para FIFA.com: “Sí, ha sido un partido difícil. Durante el descanso, el seleccionador se dirigió a todos y nos pidió que estuviésemos tranquilos para recuperar la concentración".

Y luego le tocó entrar. "Cuando me mandó que me preparase para entrar al campo, me dio consignas sencillas: ‘No te precipites y juega como sueles hacerlo. Mantén la calma y sé eficaz en el campo contrario’”.

No es la primera vez…
“Ha sido fantástico marcar dos goles en tan poco tiempo”, admite Vega con una amplia sonrisa. Pero al preguntarle si era la primera vez, nos revela: “Ya lo hice con el equipo juvenil del Palmeiras brasileño. Marqué de la misma forma, bastante seguido, pero hacerlo a este nivel es algo grandioso”.

Vega tiene un contrato profesional con el Palmeiras, pero actualmente milita en la liga estadual. El joven delantero ambiciona llegar muy lejos como profesional. “Está bien pensar en el futuro. Todo jugador quiere progresar técnicamente para ayudar a su selección y a su país”.

  • La ficha de Vega
  • Fecha de nacimiento: 18 de marzo de 2000
  • Dorsal: 16
  • Jugador Favorito: Cristiano Ronaldo. "Para mí es un jugador completo y el mejor del mundo. Espero alcanzar su nivel algún día”.

Vega no jugó ningún minuto en el primer partido contra Malí, que ganó su selección, y tuvo que esperar al segundo tiempo para entrar en juego contra Nueva Zelanda. Ahora que ya está asegurada la clasificación para octavos, tal vez el seleccionador le renueve su confianza.

“El camino sigue siendo largo”, concluye Vega. “Hemos venido para ser competitivos. Esto es sólo el primer paso, y queremos más. Hay que seguir trabajando para cumplir nuestro objetivo”.  

Vega se marchó con sus compañeros entre risas y mientras sonaba música paraguaya. La fiesta que empezó en el terreno de juego continuó en los vestuarios, y se prolongó en el autobús de regreso al hotel. El equipo vivió uno de sus momentos más lindos gracias a su suplente de lujo.