La selección anfitriona de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA trabaja contra reloj para impresionar al mundo en su primera aparición en los escenarios mundiales. Mientras las expectativas crecen sin cesar en el segundo país más poblado del mundo, Luis Norton de Matos, su nuevo seleccionador, ha manifestado sin tapujos que persigue el objetivo de desafiar todos los pronósticos y dar una campanada o dos en el debut mundial de su selección. 

"Se trata del primer Mundial de la India, y para nosotros supone un gran desafío", ha explicado en exclusiva para FIFA.com el entrenador portugués, de 63 años. "En teoría, nuestras posibilidades de éxito no son muchas y todos somos conscientes de este hecho. Sin embargo, es esto, precisamente, lo que convierte el desafío en un reto tan extraordinario y estimulante. Como el equipo representará al país, deberá jugar con dignidad y orgullo. Nuestro objetivo principal consiste en ganar el primer partido del Mundial, por mucho que tengamos todos los pronósticos en contra". 

“Como demuestra la historia, un equipo puede imponerse a rivales más potentes si posee determinación. Cien hombres organizados, con sed de victoria y sin miedo a nada son capaces de derrotar a 1.000 enemigos. Como decía Mahatma Gandhi: ‘La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de una voluntad indomable'”.

El destino y Siddhartha
Matos, entrenador desde hace 18 años, acumuló una gran experiencia como técnico de juveniles en diversas categorías de edad en una academia de fútbol en Senegal, y como seleccionador del combinado juvenil de Guinea-Bissau. "Mis experiencias anteriores me han proporcionado los conocimientos, la pericia y la actitud para formar a los jóvenes", explica. 

Es seleccionador de su combinado sub-17 indio desde principios de marzo, y este exdelantero de Portugal y del Atlético CP asegura que siente una deuda de gratitud para con el país por haberle ofrecido esta oportunidad única. 

"Es un honor participar en la histórica campaña de la India en el Mundial", asegura Matos. "Vivir en la India es mágico. Nada en la vida sucede por casualidad, y al hombre lo elige el destino. El año pasado leí el libro Siddhartha de Hermann Hesse y me quedé fascinado con el poder místico del pasado de la India. Y aquí estoy ahora, viviendo en ella y buscando su espiritualidad". 

"Para ser sincero, no estaba familiarizado con el fútbol indio", prosigue el técnico. "Pero el fútbol es un idioma universal y, personalmente, albergo grandes expectativas sobre mi primer trabajo en un país asiático. Después de mi trayectoria en Europa y en África, se trata de una experiencia fantástica". 

El legado de la Copa Mundial
Con la Copa Mundial Sub-17 en el horizonte, la pasión por el fútbol se ha reavivado en todo el país. Matos está convencido de que la India, con una población de más de 1.200 millones de habitantes, puede soñar a lo grande. 

"No me cabe duda del enorme potencial que reúne la juventud de este país", afirma. "Es preciso crear un buen programa de captación en todas las regiones de la nación, como escuelas de fútbol con una estructura competitiva adecuada que posibilite la evolución del fútbol y del juego limpio".

"En este tipo de situaciones, la labor de los entrenadores resulta fundamental. Los resultados no llegan en un día, pues se tarda años en ver los efectos productivos de un programa para las bases. La organización de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA será un factor decisivo para el desarrollo del fútbol indio". 

A pesar del poco tiempo que lleva trabajando con el equipo, la confianza de Matos se ha reforzado por lo que ha visto en sus muchachos. "En mi primer contacto con la Copa Mundial Sub-17 me llevé una sorpresa muy agradable. Mis jugadores están plenamente concentrados en un objetivo y han demostrado muchas ganas de aprender durante los entrenamientos. Y lo que es más importante, son humildes y emocionalmente fuertes, y están muy motivados". 

Pero Matos es plenamente consciente de que no lo tendrá fácil. India no superó la fase de grupos en el Campeonato Sub-16 de la AFC celebrado el año pasado y el seleccionador sabe que el equipo deberá emplearse muy a fondo si desea competir contra los mejores del mundo en el Mundial.

"La etapa de ahora hasta octubre será crucial para el desarrollo del equipo. Todo se reduce a trabajar con ahínco, con mucho sacrificio y concentrándose en los aspectos técnicos y tácticos. Los amistosos contra equipos más potentes evidenciarán los fallos. Es preciso que los chavales progresen aprendiendo de sus errores". 

Con más de medio año por delante para trabajar con el equipo, Matos ya está pensando en el legado que dejará el Mundial. "Durante la Copa Mundial se descubrirán los jóvenes prodigios de la India, pero el auténtico desarrollo comenzará después de la competición. La exposición mediática es una herramienta que no se debe pasar por alto ni infravalorar. La selección sub-17 pondrá los cimientos de la futura selección sub-20 y, en última instancia, de la selección absoluta de la India”.