• A los 12 ayudaba a su madre a vender frutas y verduras
  • Hoy capitanea a la Paraguay que jugará el Mundial Sub-17
  • Es defensor con poder de gol: hizo tres en el clasificatorio 

- Sacrificado era levantarse de madrugada para ir al mercado de frutos

Para Roberto Fernández no es un sacrificio entrenar a las 2:00 de la mañana, 'almorzar' a las 6:00 o 'cenar' a las 4:00 de la tarde. Al fin y al cabo, de eso se trató la última parte de la preparación de Paraguay en el país de cara a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2017, de aclimatarse a la India.

Si Fernández tenía 12 años cuando empezó a acompañar a su mamá Otilia al mercado de frutos de Concepción, porque la plata escaseaba y toda la familia tenía que echar una mano.

"Nos levantábamos a las cuatro e íbamos caminando a buscar la fruta y la verdura fresca", dice a FIFA.com el zaguero central y capitán de la Albirrojita. "Ella elegía la mercadería y yo ayudaba a cargarla hasta alguna esquina. Recién al mediodía marchaba para la escuela".

Solo le sobraba energía para una cosa más. "Patear la pelota hasta la noche, con mis hermanos o mis amigos".

En esa época, recuerda, "jugaba de punta por afuera, de 11", como buen zurdo que se diera maña en los potreros del barrio. "En una escuela de fútbol me pusieron primero de tres y después de central. Y a los 13 me vine a Guaraní de Asunción, mi club".

Su ficha

  • Nombre completo: "Roberto Fernández Urbieta"
  • Fecha de nacimiento: "7 de junio de 2000"
  • ¿Qué le gustaría tener de otros defensores? "El cabezazo de Sergio Ramos, la salida de Mats Hummels y la marca de John Terry"
  • En Paraguay admira a... "Paulo Da Silva y Gustavo Gómez"

La adaptación a la capital resultó difícil. "Concepción está a 500 kilómetros de Asunción y extrañaba. Lloré mucho y no me volví fue porque mis padres que decían siempre que el fútbol era mi gran oportunidad".

Por eso tiene claro el destino de su primer contrato como profesional: "Una linda casa para ellos".

Así forjó su personalidad el capitán de la selección sub-17 de Paraguay. Un capitán que habla poco afuera pero ordena todo adentro, con la personalidad suficiente para hacerle 'un caño' a FIFA.com.

"No sé en cuánto estamos de 1 a 10, pero sí que la preparación ha sido óptima. El equipo está muy bien".

¿Qué tema domina la concentración en los días previos, entonces? "Lo importante que tiene este torneo para el fútbol paraguayo, pero también para nuestras vidas y nuestras carreras".  

Número que hablan...
3 Además del número de su camiseta, tres fueron lo goles que anotó en el Torneo Sudamericano, todos en la fase final e importantes: marcó de jugada el segundo en el 2-2 con Brasil; de cabeza  el segundo en el 2-2 ante Ecuador; y de cabeza el primero en el 3-1 sobre Venezuela, el día de la clasificación.

Sabías qué...
Fernández hizo un entrenamiento con la selección absoluta de Paraguay. "Fue antes del partido con Uruguay por las eliminatorias para Rusia. Me estaba bañando tras la práctica y vino a buscarme un asistente de Arce porque les faltaba un defensor. Si bien ya habíamos sido sparrings de la mayor, me llenó de orgullo".

¿Cómo anduvo? "Hice más sombra que otra cosa. Practicaron pelota parada, salida desde atrás... No marqué mucho, pero me impresionó la velocidad y el ritmo de juego. Fue una linda experiencia de vida".