
Ayer
Los jóvenes neozelandeses han participado anteriormente en cuatro ediciones de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. La selección ofreció su mejor rendimiento en la más reciente, Nigeria 2009, donde se convirtió en la primera representante del fútbol de Nueva Zelanda que se clasificaba para las fases eliminatorias de una competición de la FIFA. La gesta daba cuenta de un avance mayúsculo con respecto al debut de los jóvenes All Whites doce años antes en Egipto y la derrota de récord que allí sufrieron contra España (0-13). Pero salieron a flote de aquel naufragio para conquistar en la siguiente edición, celebrada en suelo patrio en 1999, un inolvidable triunfo por 2-1 sobre Polonia y regalar a su país la primera victoria neozelandesa en una Copa Mundial de la FIFA.
Hoy
Durante la clasificación para México 2011, la selección vivió una experiencia muy diferente a la que hace dos años le sirvió para imponerse con autoridad en un torneo cuadrangular abreviado. En esta ocasión, los Kiwis han tenido que emplearse a fondo en los cinco partidos disputados durante la competición preliminar de Oceanía, que contó con la participación de diez naciones. Nueva Zelanda desplegó una estupenda organización y una firmeza espectacular en defensa, hasta el punto de que cedió un único gol en toda la fase de clasificación. La baja del mediocampista James Debenham y del defensa del Canterbury Shawn O’Brien, lesionados en vísperas del torneo, brindaron a Rory Turner y Reilly O’Meagher la oportunidad de impresionar en las filas del equipo, e intensificaron la competencia por los puestos disponibles.
¿Y mañana?
La selección que Nueva Zelanda presentó en el torneo de clasificación se componía básicamente de jugadores de la liga juvenil, junto con unos cuantos que ya compiten en el campeonato nacional. Durante los preparativos de la fase final, el combinado se concentrará en Auckland a las órdenes del técnico Aaron McFarland, que reemplazó en abril en el puesto a Steve Cain, con la intención de prepararse para tratar de repetir la gesta de hace dos años. El calendario de la competición preliminar de la OFC permitirá a McFarland disponer de tiempo suficiente para preparar a sus muchachos en pos de dicho objetivo, y le ofrece la posibilidad de probar nuevos candidatos.

