
Ayer
Pese a que los jóvenes talentos germanos no han participado con regularidad en las fases finales de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, sí que han logrado algunos resultados destacables, y es que en las dos últimas ediciones tan solo cedieron ante los posteriores campeones. En 2009, los benjamines de la Mannschaft perdieron en octavos de final contra Suiza (3-4 en la prórroga); y dos años antes, en Corea 2007, sucumbieron ante Nigeria en semifinales (1-3), un mal sabor de boca endulzado con la medalla de bronce que se colgaron a la postre. Fue precisamente el combinado nigeriano quien venció a la República Federal de Alemania en la única final que ha disputado hasta la fecha, la correspondiente al certamen celebrado en la República Popular China en 1985. Los teutones han acudido a cinco ediciones más, de las que cabe señalar el cuarto puesto conquistado en Egipto 1997. Además, la República Democrática Alemana se clasificó para cuartos de final en Escocia 1989. Por lo tanto, el subcampeonato obtenido en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA RP China 1985 sigue siendo el mayor éxito logrado por un equipo sub-17 alemán.
Hoy
Alemania selló el pasaporte para su tercera Copa Mundial Sub-17 consecutiva con apuros. Con seis triunfos en otros tantos partidos en la primera fase de clasificación, el cuadro dirigido por Steffen Freund se plantó en el Campeonato Europeo Sub-17 de la UEFA escenificado en Serbia como una auténtica apisonadora. Pero tras su derrota inicial por 0-2 contra Países Bajos y el empate a un gol contra la República Checa, no solo peligraba su continuidad en el torneo continental, sino también su participación en la Copa Mundial de México. Sin embargo, gracias a su victoria por 1-0 sobre Rumanía en el último encuentro de la fase de grupos, los germanos se clasificaron para semifinales y, de esta manera, sacaron su billete mundialista. Luego despacharon por 2-0 a Dinamarca y se colaron en la gran final. Allí les esperaban los holandeses, en lo que sería una reedición de la final del año 2009. Los pupilos de Freund se adelantaron hasta en dos ocasiones en el marcador, pero los tulipanes acabaron goleando por 5-2.
"Participar en una competición mundial que se celebra cada dos años y para la que un equipo juvenil solo se puede clasificar una vez, es algo maravilloso", aseguró el estratega teutón en una entrevista concedida a la página web oficial de la Asociación Alemana de Fútbol.
¿Y mañana?
Son muchos los talentos alemanes sub-17 que han dado el salto a la gran palestra del balompié internacional. Uno de los más célebres ejemplos es Toni Kroos, que en 2007 obtuvo el Balón de Oro adidas y que actualmente es una pieza habitual tanto en el Bayern de Múnich como en la selección absoluta. También Mario Goetze, qué jugó el campeonato de 2009, está considerado, hoy por hoy, una de las grandes esperanzas del país. Seguro que algunos de los integrantes del elenco actual harán vibrar a los aficionados en un futuro no muy lejano.

