Japón
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Ayer
Japón lleva casi dos décadas conquistando éxitos en las categorías juveniles. El país triunfó en el Campeonato Asiático Sub-16 en 1994 y en 2006, y ha representado al continente en cinco fases finales de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. Sus dos primeras participaciones en la prueba reina de la categoría (en 1993 y 1995) descubrieron al mundo una pléyade de estrellas futuras, entre ellos los grandes astros actuales Hidetoshi Nakata, Junichi Inamoto, Naohiro Takahara y Shinji Ono. Como era de suponer, una generación con tanto talento arrasó en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en 1999, donde Japón se proclamó subcampeona. En la fase final sub-17, sin embargo, los japoneses nunca han causado tamaño revuelo, pues han superado la fase de grupos en una sola ocasión, precisamente en la edición de 1993, la de su debut, de la que fueron anfitriones.

Hoy
Los jovencísimos Samuráis, que apuntaban a ganar su tercer título continental de camino a la competición preliminar asiática de 2010, estuvieron a la altura de su condición de favoritos desde el primer choque, donde se impusieron a Vietnam por seis goles sin réplica. A pesar de que, contra Timor Leste, el seleccionador Hirofumi Yoshitake dio descanso a varios jugadores fundamentales, su equipo de reservas no tuvo problemas para sentenciar la contienda con una victoria por 1-0. Tras empatar con Australia a 0-0, los japoneses ofrecieron su mejor actuación en cuartos de final contra Irak, a la que vencieron por 3-1 para reservar el pase a su sexta Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. No obstante, sus esperanzas de alzar otro trofeo continental se hicieron añicos en semifinales, donde cayeron por 2-1 a manos de la resuelta selección de la RDP de Corea.

¿Y mañana?
Japón ha demostrado que posee uno de los equipos más organizados de la competición, dueño de un espectacular juego de pases y de una excelente defensa conjunta. El ariete y máximo goleador del combinado, Takumi Minamino, anotó cinco tantos, incluido un increíble doblete contra Irak, y espoleó a los suyos hasta meterlos en México 2011. Por mucho que el delantero del Cerezo Osaka destaque ya como la estrellas en ciernes más rutilantes del combinado japonés, el seleccionador Yoshitake decidió restar importancia a las contribuciones individuales y poner de relieve la unidad del equipo. "Opino que mi equipo no tiene eso que se ha dado en llamar un jugador estrella", declaró. "Como grupo, mis hombres son muy organizados, y como equipo, forman una piña. Confiamos en que esta unidad nos empuje hacia adelante".