
Ayer
A Holanda, subcampeona continental de la categoría en 2005 y 2009, le bastó con su primera participación en la cita mundialista sub-17 para justificar la buena reputación de su cantera a escala global. La escuela oranje tiene fama de pulir numerosos diamantes en bruto, algo que en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 quedó por fin demostrado. Tras haber sido finalista previamente en el Campeonato de Europa Sub-17, la selección neerlandesa subió al podio en Perú después de haber caído en semifinales ante el futuro campeón, México. Los holandeses faltaron a la cita en Corea 2007, pero regresaron a la élite mundial dos años después. En Nigeria 2009, los discípulos de Albert Stuivenberg no pudieron pasar a octavos de final tras quedar terceros de su grupo, por detrás de Colombia e Irán.
Hoy
¿No hay dos sin tres? Después de dos finales continentales perdidas, los jóvenes Oranjes prefirieron abrazar otro dicho: el de “a la tercera va la vencida”. Ausente en el Campeonato Sub-17 de la UEFA en 2010, Holanda comenzó la fase final de Serbia 2011 imponiendo su dominio en el Grupo B. Tras asegurarse el pase a semifinales con sendas victorias sobre Alemania (2-0) y Rumanía (1-0), los neerlandeses firmaron un empate (0-0) contra la República Checa. En la penúltima ronda, un solitario gol de Kyle Ebecilio doblegó a Inglaterra y colocó a su selección en una nueva final continental frente a Alemania, al igual que en 2009. La revancha iba a ser de las que dejan huella, con tres goles que pusieron tierra de por medio en el segundo periodo para sacarse al fin la espina: primer título europeo para Holanda tras un contundente 5-2. Para llegar a esta fase final, los pupilos de Stuivenberg se deshicieron en la primera ronda clasificatoria de Letonia y San Marino antes de empatar con Ucrania, cuando ya tenían el billete en el bolsillo. En la ronda definitiva, como anfitriones de su grupo se impusieron a Austria y a Portugal, al tiempo que forzaban un empate ante Croacia. Así fue como los holandeses fueron forjando sus armas, para acabar deslumbrando en la fase final de Serbia.
¿Y mañana?
El seleccionador neerlandés, que lleva en el puesto desde 2006, ha vuelto a demostrar que su método funciona. Ahora solo falta aplicarle ese mismo carácter ganador en la Copa Mundial de la FIFA de la categoría. En México, el ex entrenador de la cantera del Feyenoord dispondrá de una plantilla cualificada para intentar emular a los subcampeones mundiales en Sudáfrica y hacer ondear con fuerza la bandera neerlandesa. Gracias al trío Ebecilio-Depay-Achahbar, Holanda posee una columna vertebral que ofrece seguridad y talento a espuertas.

