Alemania puede considerarse campeona del mundo por múltiples razones, no sólo por el fútbol masculino y femenino. Es difícil competir con el espíritu viajero de los alemanes, tanto dentro como fuera del país. Además, durante la Copa Mundial de 2006, aquel particular "sueño de una noche de verano", conquistó el corazón del mundo entero. ¿Qué más se puede pedir?

