Las Rojitas despidieron amargamente sus posibilidades de alcanzar los cuartos de final de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA tras caer derrotadas por 3-4 en un dramático partido disputado el sábado 22 de noviembre en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo.
Los primeros compases del partido fueron un duelo entre la portera chilena Christiane Endler y la delantera neozelandesa Rosie White. Hasta en tres ocasiones, la espigada arquera salvó su portería con un par de manotazo y un mano a mano con la goleadora de 15 años.
Pero tanto va el cántaro a la fuente que al final... White marca... Pero no fue por demérito de Endler quien en buena posición se vio perjudicada porque el balón rematado por la jugadora oceánica desvió su trayectoria al golpear en la defensora Juanita Peña (0-1, 20').
White siguió buscando y aún disfrutó de varias ocasiones más, antes de que Endler la derribase en el área y ella aprovechase la ocasión desde el punto de penal para anotar el segundo (0-2, 36').
Tras el descanso, las anfitrionas arrancaron con más garra y vocación ofensiva, que Karan Araya suscribió con un buen disparo a los cuatro minutos de la reanudación. Inmediatamente después, llegó el momento mágico de la noche para la afición local. Pudieron celebrar el primer gol de sus niñas. Araya ejecutó un tiro libre que la portera Charlotte Wood despejó de puños. El balón salió demasiado centrado y María Mardones, desde bien lejos, lo cabeceó en una parábola que se coló por encima de Wood (1-2, 50').
Sarah McLauhlin estrelló un balón en el palo antes de ser sustituida por Renee Leota que según pisó el césped remató a la red un córner (1-3, 66').
Las esperanzas parecían desvanecerse definitivamente para las chilenas cuando White anotó su tercera diana de la noche al chutar con fuerza un pase diagonal de Ria Percival (1-4, 74'), quien no acabaría el partido al ver la segunda amarilla en el minuto 87.
Pero las Rojitas siguieron peleando y en la locura de un partido definitivo, se decidieron a morir matando. Así en un arranque desesperado, Daniela Fuenzalida alcanzó la línea de fondo y centró atrás para que la capitana Daniela Pardo culminase con una complicada espuela (2-3, 83').
Las neozelandesas estaban desconcertadas ante el último ímpetu de las sudamericanas que agotaron su último aliento tratando de alcanzar la puerta rival y volverían a lograrlo por medio de Daniela Zamora en el descuento (3-4, 90+2'). Pero ya no habría tiempo para el milagro y tras el pitido de la árbitra, conscientes de que su sueño de alcanzar los cuartos se esfumaba, las niñas chilenas rompieron en un doloroso llanto sobre el mismo terreno que los aficionados trataron de consolar con sus gritos y aplausos.

