“Asunto pendiente”. Así describió Anna Green, la capitana de Nueva Zelanda, la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, con el pase para Alemania 2010 en el bolsillo.
La capitana hizo esas declaraciones justo después de que una victoria por 11-0 contra Tonga asegurara a las kiwis un triunfo continental sin mancha. Sin embargo, Green no estaba pensando en la prolongación de la supremacía continental de su equipo. La futbolista de 19 años de edad se refería a la última participación de la selección neozelandesa en la Copa Mundial Femenina Sub-20 Chile 2008, un partido contra Inglaterra, en el que un empate en el último segundo arrebató a Nueva Zelanda el pase a cuartos de final.
Superar completamente el doloroso recuerdo se ha convertido ahora en el objetivo de una jugadora que, junto con las compañeras sobrevivientes del combinado que disputó Chile 2008 y el grupo de flamantes estrellas sub-20, forma parte de una nueva generación destinada a alcanzar una gloria sin precedentes. Como afirma Green: “Es un asunto pendiente. Tenemos la calidad y la aptitud necesarias para pasar a las fases eliminatorias. Lo demostraremos en julio”.
Rosie White, a sus 16 años la gran figura de la selección neozelandesa, ha vuelto a dejar patentes en el Campeonato Femenino Sub-20 de la OFC las razones por las que está considerada una de las jugadoras a seguir en Alemania 2010. Cinco tantos en la contundente victoria de la final contra Tonga incrementaron el total goleador de Nueva Zelanda a nueve dianas en tres partidos, un registro que contribuyó a la doble consagración de la joven en los premios individuales: máxima goleadora y mejor futbolista del campeonato.
El seleccionador Tony Readings, sin embargo, ha tratado por todos los medios de dejar claro que Nueva Zelanda no es en absoluto un equipo de una sola jugadora: “Obviamente, Rosie White, con sus cinco goles, ha sido una pieza muy importante. A mi entender, también Chelsea Wood jugó muy bien en la zaga durante su primera inclusión en el once inicial. Me he quedado bastante contento con el trabajo de casi todas mis chicas, por no decir de todas, a lo largo de los tres partidos”.
Sin duda, Readings tiene motivos para sentirse satisfecho. Al final de la competición, Nueva Zelanda había anotado 27 goles sin réplica de camino a sus tres victorias consecutivas. Antes de sentenciar su clasificación con la aplastante derrota de Tonga, las neozelandesas habían anotado ocho goles contra Samoa Estadounidense e Islas Cook sin obtener respuesta y, de paso, habían disipado cualquier duda sobre su supremacía en los escenarios continentales.
“No tenemos ninguna queja sobre la forma en la que nos clasificamos”, afirma Readings. “Las jugadoras hicieron alarde de profesionalidad en todo el proceso, mantuvimos la puerta a cero en tres ocasiones y marcamos algunos goles muy buenos. Estoy muy satisfecho”.
El festival de 11 goles que se dieron las neozelandesas también sirvió para relagar a Tonga al tercer puesto, por detrás de Islas Cook, que se aupó al segundo escalón del podio gracias a una superior diferencia de goles. Por su parte, Samoa Estadounidense, terminó en última posición de la tabla de cuatro equipos, tras haber perdido los tres partidos disputado.
La clasificación de Nueva Zelanda coloca una nueva pieza en el puzle de Alemania 2010. Hasta la fecha, por parte de la UEFA han conquistado el pase Alemania, Francia, Inglaterra, Suecia y Suiza; y en la AFC se han clasificado Japón, la RDP de Corea y la República de Corea.
