El año 2014 no empezó nada bien para Lina Magull. A principios de abril, la futbolista de 20 años sufrió una rotura parcial de los ligamentos del tobillo en un entrenamiento y estuvo de baja varias semanas con su equipo, el Wolfsburgo. Pero la internacional alemana se recuperó a tiempo y ha guiado a su selección hasta las semifinales de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Canadá 2014.

"El programa de regeneración (tras los partidos) es el mismo. Corremos suavemente para recuperar, nos dan masajes y pasamos a la bañera de hielo. Además, yo recibo cuidados especiales en el tobillo y en el resto del cuerpo. Como se ha podido comprobar, nunca juego hasta el final. Me alegro simplemente de poder estar aquí", explica Magull en su entrevista con FIFA.com. "Antes del torneo hablé sobre esto con la seleccionadora Meinert. Ambas sabíamos que no podría aguantar los 90 minutos en todos los encuentros. Cuando hay que poner punto y final, yo misma hago una señal o me avisan desde al banquillo para sustituirme".

El hecho de que Magull fuese nombrada capitana a pesar de la lesión pone de relieve las extraordinarias cualidades que atesora la dorsal número 6 de la Mannschaft. "Ser capitana siempre es algo especial, y es la primera vez que lo soy en un campeonato tan importante", cuenta Magull.

Con buenas sensaciones contra Francia
"Evidentemente, el nivel de exigencia es muy alto. Pero tanto mis compañeras como la seleccionadora saben que doy lo mejor de mí misma y que siempre intento ayudar al equipo en todo lo que puedo, tanto dentro como fuera del terreno de juego".

¡Y de qué manera! Magull ha disputado todos los partidos de Alemania como titular y capitana, y ha marcado las diferencias constantemente. La última vez fue en cuartos de final contra Canadá. Ante nada menos que 22.421 espectadores, Magull y las suyas demostraron por qué se encuentran entre las favoritas al título.

"No fue un partido fácil. Canadá es un combinado excelente que contaba además con el apoyo de su público. Tras la victoria, muchos espectadores se alegraron por nosotras. Fue un detalle precioso. Por lo visto, les causamos buena impresión. Quién sabe, tal vez podamos atraer a algunos de ellos al próximo partido y hacer que nos animen. Eso nos daría más fuerzas si cabe. Completamos un gran encuentro y afrontamos el duelo contra Francia con muy buenas sensaciones", reconoce.

La hora de la revancha
En semifinales espera por tanto el conjunto galo, un viejo conocido del entramado dirigido por Maren Meinert. Ambas selecciones se enfrentaron también en la semifinal del Campeonato Europeo Femenino Sub-19 de la UEFA. En aquella ocasión, el triunfo fue para las francesas.

"Francia es una gran selección y cuenta con muchas jugadoras muy buenas técnicamente. Lo cierto es que nos hemos enfrentado bastantes veces a ellas. Por supuesto que el choque del año pasado en el Europeo no se me ha olvidado. Perdimos 1-2. Sin duda, es un resultado que nos anima aún más a desquitarnos", apunta Magull sobre su estado de ánimo antes del partido. La futbolista alemana ve además una pequeña ventaja a favor de su equipo que podría resultar decisiva.

A diferencia de Alemania, Francia ha tenido un día menos de descanso y acumula en las piernas el agotador enfrentamiento contra la República de Corea. "Tener un día más para recuperarse es muy importante para el cuerpo. Después de jugar la prórroga y la tanda de penales, las francesas cargan con más minutos a sus espaldas. Es ahí donde veo una ligera ventaja, y espero que podamos aprovecharla", concluye.