La selección alemana ha disputado hasta la fecha todas las ediciones de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. Conquistó el título en 2004 y 2010, y en Canadá, el combinado de Maren Meinert jugará su tercera final consecutiva. En esta instancia, la Mannschaft se enfrentará a Nigeria, un viejo conocido. No en vano, en la final del torneo de 2010, las chicas dirigidas por Meinert se impusieron en casa a las africanas por 2-0.

La seleccionadora germana, que en su carrera en activo sumó 92 partidos internacionales y conquistó la Copa Mundial de 2003, sacó tiempo antes de la gran final de Montreal para conceder una entrevista en profundidad a FIFA.com.

En este torneo se han enfrentado a selecciones de distintas confederaciones. En la final se medirán a las africanas, que destacan por su poderío físico. ¿Qué tipo de partido espera ver el domingo?
Sin lugar a dudas, será un choque muy físico. Sabemos que ellas disponen de jugadoras muy atléticas y extraordinariamente rápidas. La clave para nosotras será mantenernos fieles a nuestro estilo, centrar nuestra atención en el juego colectivo y no tanto en las individualidades.

Acaba de mencionar la velocidad de las nigerianas. ¿Qué otra cualidad destacaría de su oponente?
Que defienden muy bien y sus transiciones son muy rápidas. Cambian constantemente de posición, pero sin perder nunca la visión de juego. Esa es una virtud que no poseen demasiados equipos. Además, cuentan con una defensa muy bien apuntalada y, por tanto, son muy difíciles de batir.

¿Cómo se está preparando el equipo para la final?
En estos días, la regeneración es fundamental, porque estamos jugando un torneo largo y no hemos hecho demasiadas rotaciones. Mis futbolistas tienen las piernas muy cargadas. El viernes completamos en el estadio nuestro último entrenamiento para consolidar automatismos que serán muy importantes en el duelo contra Nigeria.

En 2010 también se enfrentaron a Nigeria en la final. ¿Qué tenía de especial aquel equipo campeón en 2010 y qué tiene éste de Canadá 2014? ¿Existen similitudes entre ambos?
Hay muchas similitudes, sí. En 2010, la selección disfrutó muchísimo del torneo celebrado en nuestro país. Era un equipo tremendamente ofensivo, que demostró una gran consistencia y concentración a lo largo de todo el campeonato. Este año es exactamente igual. En la antesala del Mundial tuvimos unos cuantos problemas, algunos de ellos importantes, pero cuando llegamos aquí demostramos ser una piña y superamos las adversidades, tal y como yo había imaginado.

¿Qué balance hace de la actuación de las suyas hasta el momento?
Estoy increíblemente satisfecha. Creo que estamos jugando un grandísimo torneo, y no hay más que ver nuestra trayectoria en este Mundial. Nos hemos enfrentado a combinados muy potentes, como Estados Unidos, China, Brasil, el anfitrión Canadá y Francia, que quizá sea el mejor equipo del mundo en la actualidad. Nigeria, cómo no, también se encuentra entre ellos.

¿Cuál ha sido para usted el instante más bonito en lo que va de torneo?
Ha habido muchos. Pero marcar el gol decisivo contra Francia a pocos minutos de final y de manera un tanto inesperada, fue algo muy especial. Es algo que se vio en las reacciones de las jugadoras: corrían en todas direcciones, locas de alegría... No cabe duda de que es el mejor momento del torneo hasta ahora.

Meike Kaemper firmó una actuación excepcional en la semifinal contra Francia y evitó en numerosas ocasiones que su equipo fuese a remolque en el marcador. En su opinión, ¿cuánto ha mejorado el nivel de las arqueras en el fútbol femenino?
Es evidente que el nivel de las porteras en el fútbol femenino ha mejorado ostensiblemente. Es algo que se puede comprobar en distintos aspectos: cada vez son menos los tiros lejanos que acaban en el fondo de las mallas y cada vez se abre más el juego a las bandas. El desarrollo del balompié femenino también se aprecia en las categorías juveniles. Todos los países cuentan con buenas guardametas. Lo sorprendente es que hoy día también se desenvuelven estupendamente con el balón en los pies, cosa que antes no pasaba. En este sentido, todas las selecciones han dado un gran paso adelante.

La Copa Mundial de la FIFA Canadá 2015 empieza a asomar en el horizonte y es posible que en ella volvamos a ver a alguna de sus jugadoras. ¿Decide conjuntamente con la seleccionadora Silvia Neid quién puede entrar en la convocatoria?
La seleccionadora absoluta ve todos nuestros partidos y también estuvo presente en la fase de preparación. Por tanto, conoce muy bien a las jugadoras. Además, siempre está abierta a nuevas ideas. Evidentemente, yo conozco mejor a mis futbolistas. Ella busca si hay algo que le gusta y yo le ayudo un poco en su elección. Se trata de un proceso que se extiende a lo largo de todo el año. Para nosotras es una suerte que la seleccionadora haya dado la alternativa a tantas jugadoras en los últimos tiempos. Si observamos el equipo que teníamos en el Campeonato Europeo Femenino de 2013, vemos que se trataba de un entramado rabiosamente joven. Yo espero que una o dos futbolistas de esta generación logren dar el salto al siguiente escalón.