Un penal es una situación extrema en el fútbol. Para quien lo ejecuta, es una ocasión de gol magnífica y, a menudo, decide el resultado de un partido. Apenas once metros separan el punto fatídico de la portería, una distancia tan corta que el atacante parte con clara ventaja sobre el arquero en este duelo.

"En Brasil se dice que los penales son tan importantes que solamente debería poder lanzarlos el presidente", declaró en cierta ocasión Carlos Dunga, capitán del combinado brasileño que se proclamó campeón del mundo en 1994. Jon So Yon, en cambio, opina que tampoco es para tanto, aunque es consciente de la importancia de estas acciones. "Por supuesto que pueden decidir un partido cuando marcas. Pero también es una gran responsabilidad, porque todo el equipo confía en ti".

La defensora sabe muy bien de lo que habla. No en vano, en sus once partidos con la RDP de Corea en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA ha marcado cinco goles, y todos llegaron de penal. En la edición de Canadá 2014 ya tomó esta responsabilidad y anotó contra Nigeria, Estados Unidos y Ghana. "Las jugadas a balón parado son mi especialidad, y si con ellas puedo ayudar al equipo, mejor que mejor. Eso sí, no me importa ser yo quien marca o quien dé el pase de gol. Lo principal es que al final ganemos".

Efectividad y gran puntería
Jon So Yon suma ya dos dianas en la prueba reina que se está disputando en Papúa Nueva Guinea, una contra Brasil en la fase de grupos y otra contra Estados Unidos en semifinales. Ella es la encargada de botar casi todas las acciones a balón parado, incluidos los saques de esquina y las faltas. "Cuando voy a lanzar un penal, pienso en toda mi familia. Chuto por ellos", reconoce esta futbolista de 20 años. "Mi padre entrena en la primera división norcoreana y ve todos los partidos que juego. Siempre me da consejos".

Francia será su próximo y último rival en el certamen. Es un contrincante que trae malos recuerdos a la RDP de Corea, que ha caído dos veces a manos de las Bleuettes en los últimos tiempos. Curiosamente, Jon fue titular en ambas ocasiones. Hace dos años, las europeas se impusieron 2-3 en el partido por el tercer puesto de la Copa Mundial Femenina Sub-20. En la final de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de 2012, disputada en Azerbaiyán, las norcoreanas cayeron 7-6 en penales. En la fase de grupos de aquel mismo torneo, ambos contendientes habían empatado a uno, por lo que el representante asiático no ha logrado todavía vencer a las francesas en categoría juvenil. "Recuerdo sobre todo la derrota en la final. Me habían sustituido y sólo pude ver el desenlace desde el banquillo. Aquello me dolió el doble".

Además de Jon, otras ocho jugadoras norcoreanas (Kim Phyong Hwa, Ri Un Sim, Ri Hyang Sim, Ri Un Yong, Kim Un Hwa, Rim Yong Hwa, Ri Kyong Hyang y Kim So Hyang) tratarán también de resarcirse. Por parte de Francia, Marion Romanelli, Onema Geyoro y Cindy Perrault estuvieron asimismo presentes hace cuatro años, pero a Jon se le quedaron dos futbolistas grabadas en la memoria. "Una era delantera y ahora es capitana, la otra jugaba de lateral derecho". Con ellas se refiere a Delphine Cascarino, una de las estrellas de la presente Copa Mundial, y a Juliane Gathrat. 

En este contexto, Jon y las suyas intentarán cobrarse la revancha el sábado 3 de diciembre en el National Football Stadium y ceñirse por segunda vez la corona mundialista, tras su triunfo en 2006. "Lo daremos todo en la final, porque es una oportunidad única. Nuestro viaje todavía no ha terminado. Sabemos que las francesas son muy buenas, pero estoy segura de que al final seremos campeonas del mundo". ¿Y si hubiera un penal a favor de la RDP de Corea? "En ese caso, lo tiraré yo y marcaré. Estoy convencida".