Son números que no cualquiera tiene, muchos menos a los veinte años. Kim So Hyang, delantera de la RDP de Corea, lleva ya en las piernas 16 partidos en competiciones de la FIFA, 11 victorias y ocho gritos de gol. Pero entre tanta felicidad, hay dos momentos de oscuridad que este 3 de diciembre por fin se volvieron luz.

“No olvido cuando perdimos ante Francia la final del Mundial Sub-17 en Azerbaiyán y dos años después volvimos a caer frente a ellas en el partido por el tercer lugar en Mundial Sub-20 de Canadá… Todas de verdad estábamos muy tristes”, relata en exclusiva a FIFA.com.

Pero el cuento ha cambiado. “Ahora que por fin les ganamos y que la victoria nos permitió salir campeonas del mundo, creo que por fin tuvimos una buena revancha. No tengo dudas para decir que este es el momento más feliz de mi vida”. Su sonrisa, y unos ojos rojos aún por la emoción, dejan claro que no miente.

Y es que tuvieron que pasar cuatro largos años para olvidar todo aquello que comenzó el 13 de octubre de 2012. Eso sí, hoy todo es alegría para Kim So Hyang, quien por fin tuvo el placer de levantar la copa y gritar campeón: “Estoy muy feliz por todo esto. Lo que más me emociona de todo esto es poderle darle toda esta alegría a la gente de mi país”, analiza sobre su título en Papúa Nueva Guinea 2016.

Su gran actuación, engranaje fundamental del equipo más goleador de la competición (21), le valió una distinción individual: el Balón de Plata adidas. “Sí, estoy muy feliz de haber recibido el Balón de Plata, pero la sensación no se compara a lo que sentí cuando estábamos en la tarima y nos dieron el trofeo de campeonas de la competición”, comenta emocionada la número 20, quien festejó cuatro anotaciones en el torneo.

Antes de despedirse y seguir festejando el título con sus compañeras, Kim So Hyang tiene tiempo para echar la vista atrás unas cuantas semanas en el calendario y darse cuenta de que este trofeo es el broche de oro de un inolvidable 2016 para el fútbol femenino de RDP de Corea, luego de que también salieran campeonas en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA en Jordania.

“Me emociona ser parte de un año tan exitoso. RDP de Corea ganó hace unas semanas el Mundial Sub-17 en Jordania, y ahora nosotras tuvimos la fortuna de salir campeonas también acá en Papúa Nueva Guinea. Nunca habíamos vivido algo así, estoy muy orgullosa de darle estas alegrías a nuestra gente”. Kim So Hyang ya puede respirar tranquila y feliz. Acaba de sacarse, y de qué manera, una gran espina con cuatro años de antigüedad.