Deslyn Siniu es una figura emblemática del fútbol femenino papú. La larga trayectoria como internacional de Siniu, capitana de su selección, se inició en 2003, e incluye 4 medallas de oro en los Juegos del Pacífico y la disputa de tres campañas clasificatorias para la Copa Mundial Femenina de la FIFA™. Durante ese periodo, Papúa Nueva Guinea ha figurado cómodamente como la principal potencia entre las naciones isleñas del Pacífico. Y tan alargada es la sombra de Siniu que la capitana sub-20, Yvonne Gabong, la considera su principal influencia.

Como no podía ser menos, Siniu está gozando mucho con la celebración de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA en Papúa Nueva Guinea. A dos días de jugarse la final del campeonato, la carismática papú comparte con FIFA.com sus opiniones sobre el certamen y lo que significa para el fútbol femenino de la nación melanesia.

Deslyn, ¿cómo está disfrutando de la experiencia de tener este campeonato en Papúa Nueva Guinea? 
Es sencillamente impresionante ver de primera mano el nivel exhibido. Por la reacción del público, puede apreciarse que esto es nuevo. Está siendo una experiencia formidable, y unas últimas semanas verdaderamente agradables.

¿En qué medida puede mejorar el fútbol femenino en Papúa Nueva Guinea? 
Con la preparación adecuada, Papúa Nueva Guinea tiene capacidad para estar ahí arriba con las naciones desarrolladas. El equipo fue mejorando a lo largo de los tres encuentros. Si le diesen la oportunidad de jugar contra selecciones de calidad, crecería más. Hay mucho potencial aquí para el fútbol femenino. Toda chica sueña con poder ver a jugadoras rendir de esta forma. Eso significa que ellas también pueden soñar con poder jugar así.

¿Hasta qué punto le resultó especial ver competir a Papúa Nueva Guinea en un escenario semejante? 
Ha sido una oportunidad espléndida. Ver jugar a las chicas contra estas grandes naciones futbolísticas ha sido maravilloso, aunque tuviésemos carencias en algunas parcelas. Fueron lo bastante valientes para mantener la cabeza bien alta, y estoy muy orgullosa de ellas.

Marcar ese gol [contra la RDP de Corea] fue una experiencia maravillosa y muy positiva para esas prometedoras jugadoras que quieren hacer historia en el futuro. Fue uno de esos momentos en los que piensas: “Ojalá hubiese sido yo”, pero me alegré mucho por Nicole [Nicollete Ageva], la autora de ese gol, y el equipo demostró a todo el país que sabía jugar a esto.

El apoyo del público, tanto en cantidad como en cuanto al ambiente, ha sido magnífico. ¿Le ha sorprendido? 
Normalmente, si acaso, teníamos una buena asistencia en los encuentros masculinos. Pero en este campeonato, las cifras de público han sido muy buenas. Han estado apoyando al fútbol femenino durante todo el torneo. No creo que normalmente se vea lo mismo en otros países. Los espectadores han disfrutado de veras con cada momento. El deporte goza de popularidad en Papúa Nueva Guinea, pero yo creo que lo que ha ayudado [a atraer al público] ha sido este alto nivel de calidad, al tratarse de un Mundial, unido a la labor de promoción del campeonato.

¿Soñó alguna vez que un campeonato así podría celebrarse en Papúa Nueva Guinea? 
¡No, solamente verlo por televisión! Jamás soñé que vería en vivo un acontecimiento semejante en Papúa Nueva Guinea. Ha sido un estímulo tremendo para el fútbol femenino papú, y también para otros deportes femeninos de aquí. Esto dejará un legado duradero, y demuestra que podemos organizar un campeonato de este calibre. Espero que esto contribuya a potenciar y apoyar más el fútbol femenino. Asimismo, espero que ayude a proporcionar un camino mejor para que las futbolistas puedan desarrollar al máximo su potencial.