El partido por el tercer puesto que enfrentó a Estados Unidos y Japón en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA 2016 tuvo sólo un color ya desde el primer minuto. El combinado nipón se mostró superior en todos los aspectos: sumó 29 tiros a puerta por los 3 de sus rivales, alcanzó un 63 por ciento de posesión y lanzó el doble de saques de esquina. Todas las estadísticas se inclinaron del lado asiático. Pero el empate sin goles se mantuvo hasta los minutos finales gracias al gran trabajo defensivo de las norteamericanas y, en particular, de la portera Casey Murphy.

Al final, una genialidad de Mami Ueno decidió la contienda. Cuando faltaban 180 segundos para la conclusión del tiempo reglamentario, la atacante nipona, que se había incorporado al duelo en la segunda parte, sorprendió a la guardameta estadounidense con un tiro bombeado que se introdujo mansamente en la portería norteamericana. “Fue intencionado. Quise tirar a puerta”, revelaba Ueno, exultante, a FIFA.com tras el partido. “Eso sí, el golpeo no fue demasiado ortodoxo, así que la trayectoria de la pelota resultó un tanto extraña. Me alegro de que el gol llegase tan cerca del final”, confesó.

Pocos minutos después, la árbitra de la contienda señalaba la conclusión del choque y el combinado nipón se subía al podio de la competición por segunda vez, después del tercer puesto que logró en la edición de Japón 2012. “Nuestro objetivo era ser campeonas, pero nos faltó algo de suerte en la prórroga de la semifinal [n. d. r.: Japón perdió 2-1 contra Francia]. Sin embargo, aprendimos la lección de cara al partido por el tercer puesto y al final hemos logrado la victoria, por lo que podemos estar satisfechas con el resultado”, explica la atacante.

Un gran refuerzo de futuro para las Nadeshiko
Ueno sumó así su quinto tanto del certamen, lo que permitió a la delantera japonesa superar en la tabla de goleadoras a la brasileña Gabi Nunes y a la sueca Stina Blackstenius y asegurarse así la Bota de Oro de adidas. “Antes del partido no pensaba mucho en esa posibilidad, pero, lógicamente, estoy encantada de haberlo logrado. Mi misión es ayudar al equipo marcando goles. Me empleo al máximo para conseguirlo, y eso es lo que he hecho también aquí”.

“Éste ha sido mi primer Mundial. Lógicamente, al principio estaba nerviosa, pero a medida que avanzaba el certamen he ido ganando confianza y he disfrutado el hecho de estar en otro país y en otro continente”, explica.

La seleccionadora japonesa Asako Takakura también se deshizo en elogios hacia Ueno y dio fe del gran trabajo y los enormes progresos realizados por la delantera. “Sin duda, Ueno ha resultado clave para que hayamos conseguido el tercer puesto en este certamen”.

La delantera nipona regresa así a su país con la medalla de bronce y la Bota de Oro de adidas en la maleta. ¿Y qué espera de lo que viene ahora? “Hay que ir paso a paso, porque las prisas no son buenas consejeras”, advierte con prudencia la internacional japonesa. Por su parte, Takakura, que entrena también a la selección absoluta, opina que el futuro de la joven delantera de 20 años es más que prometedor. “Estoy convencida de que su clase llevará a la absoluta a un nuevo nivel”, concluye.