El Grupo de Estudios Técnicos (GET) de la FIFA ha publicado su informe sobre la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Papúa Nueva Guinea 2016. La octava edición del certamen, cuyo lema era "Para inspirar, para destacar", se celebró en cuatro estadios de Port Moresby, la capital del país.

Los 32 partidos del torneo pusieron de manifiesto que la calidad del juego y los progresos técnicos de las 16 selecciones participantes han experimentado una nueva mejoría en los últimos años. Con un total de 113 goles marcados (3,53 por partido), se igualó la mejor marca hasta la fecha, establecida en Chile 2008.

Apenas unas semanas después del triunfo de la RDP de Corea en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA en Jordania, el combinado sub-20 se adjudicó también el título de la categoría. Con 21 dianas, el cuadro asiático fue el más anotador del campeonato, y nada menos que nueve de sus integrantes vieron portería.

"El trabajo en equipo es una de las claves para alcanzar el éxito, así como un indicador claro de la calidad del juego de un conjunto. En este apartado destacaron Japón, la RDP de Corea, Francia y Alemania, selecciones que demostraron una extraordinaria unidad en defensa, en ataque y en las transiciones. Probablemente, la mayor ventaja, y la que resultó decisiva en más ocasiones a lo largo del torneo, fue la gran unidad que exhibieron los mejores combinados femeninos sub-20 del planeta en comparación con sus rivales", subraya el informe del Grupo de Estudios Técnicos acerca de uno de los factores más determinantes.

Otras de las particularidades del torneo disputado en Papúa Nueva Guinea fueron "el papel destacado de las jugadas a balón parado —que acabaron en gol en siete de los ocho duelos de la segunda fase—, la mayor versatilidad, flexibilidad y madurez futbolística de las jugadoras, el progreso constante de las laterales y el recurso cada vez más empleado del juego de transición rápido, directo y bien organizado como arma ofensiva eficaz".

La Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA 2016 no fue solamente un hito importante para la FIFA en el plano deportivo, sino que sirvió además para impulsar cambios positivos en cuanto al papel social de la mujer en este rincón del planeta. El fútbol brindó una plataforma ideal para la promoción de diversas iniciativas sociales tales como la campaña #ENDviolence, cuyo objetivo es luchar contra la violencia que sufren mujeres y niños en diez estados del Pacífico.

El informe completo del Grupo de Estudios Técnicos sobre la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA 2016 se puede descargar aquí