Ayer
Nueva Zelanda está disfrutando de una afinidad cada vez mayor con la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, ya que la edición de Papúa Nueva Guinea supondrá su sexta participación consecutiva. En Canadá 2014 alcanzó por primera vez la fase de eliminatorias, al lograr dos triunfos en la fase de grupos, un hito para el equipo. El combinado neozelandés se estrenó en Rusia 2006 —fue su primera actuación en un torneo femenino de la FIFA en 15 años—, y sumó su primer punto al empatar frente a una potente selección brasileña. Dos años más tarde, en Chile, se quedó a unos segundos de hacer historia convirtiéndose en el primer cuadro neozelandés, tanto de la categoría masculina como femenina, que superaba la liguilla de una prueba de la FIFA, pero se topó con un gol del empate de Inglaterra en el tiempo añadido. Alemania 2010 supuso luego una decepción, al saldarse con un pleno de derrotas. Sin embargo, las Junior Football Ferns se recuperarían en Japón 2012, con un balance de cuatro puntos (incluido un empate ante el país organizador), y únicamente la mala suerte les impidió acceder a los cuartos de final.

Hoy
Al no tener que pasar Papúa Nueva Guinea, un aspirante tradicional, por la competición preliminar, las neozelandesas impusieron su enorme superioridad en la campaña clasificatoria, disputada en octubre de 2015. Las Junior Football Ferns acumularon un impresionante registro de 69 goles a favor y ninguno en contra durante sus cuatro victorias sobre Samoa, Vanuatu, Nueva Caledonia y Tonga, y sellaron su pasaporte sin ningún problema.

¿Y mañana?
El plantel cuenta con experiencia internacional, puesto que ocho participantes en el torneo clasificatorio estuvieron en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2014. Y hay varias futbolistas que compitieron asimismo en Canadá 2014, entre ellas Jasmine Pereira y Daisy Cleverley, que también se han fogueado ya con la selección absoluta y formaron parte del plantel que viajó a la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2015™. Su seleccionador, el joven Leon Birnie, tomó el relevo a Aaron McFarland a mediados de 2015 y ha llevado a cabo una amplia campaña de detección de talento. Papúa Nueva Guinea 2016 representa ahora para Nueva Zelanda una oportunidad única de jugar ante los ojos del mundo en su propio continente, ya que es la primera vez en este nivel que el torneo se celebra en Oceanía.