Ayer
Estados Unidos ha participado en las siete ediciones previas de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA y ha conquistado tres títulos. La selección de las Barras y Estrellas se impuso a su rival norteamericana y anfitriona de la competición, Canadá, para alzar el trofeo inaugural. Después de alcanzar respectivamente el tercer y el cuarto puesto en Tailandia 2004 y Rusia 2006, el combinado que dirigía Sydney Leroux conquistó en Chile 2008 su segundo título del mundo. A continuación, en Alemania 2010, las estadounidenses cayeron ante Nigeria a los penales en cuartos de final, pero dos años después, en Japón 2012, eliminaron a Alemania en una reñida final disputada en Tokio. La última edición, Canadá 2014, se les complicó bastante. Terminaron segundas de grupo, por detrás de la selección que se proclamaría campeona, Alemania, y acabaron cayendo en el primer obstáculo de la fase eliminatoria.

Hoy
Estados Unidos ganó su quinto título de la CONCACAF (y cuarto consecutivo) en Honduras a finales de 2015, con una exhibición de poderío bajo el liderazgo de la máxima goleadora y mejor jugadora del torneo, Mallory Pugh, quien participará ahora en su segundo Mundial Sub-20. El equipo se anotó 14 goles a favor y sólo dos en contra en su grupo, para después golear a las anfitrionas por 7-0 y vencer a Canadá en una tensa final.

¿Y mañana?
Con la intención de recuperar su hegemonía en los escenarios mundiales, la seleccionadora Michelle French confía en que su equipo haga valer sus principales bazas en Papúa Nueva Guinea 2016. “Tenemos una mezcla magnífica de talento, sofisticación y potencia atlética”, ha declarado la entrenadora y antigua internacional estadounidense.