La Península Coreana, que se interna en el Océano Pacífico desde el extremo nororiental de Asia, fue dividida horizontalmente tras la II Guerra Mundial. Después de crearse la República de Corea en 1948, la Guerra de Corea estalló apenas dos años más tarde. La guerra acabó llegando a un punto muerto y, en 1953, se firmó un armisticio que dejó a Corea dividida hasta el día de hoy.

Debido a su importancia geopolítica como punto de encuentro entre el continente y el océano, Corea ha sufrido por mucho tiempo las invasiones y la intromisión de naciones más poderosas. Por consiguiente, tradicionalmente ha tenido dificultades para mantener su independencia. Sin embargo, tras superar las heridas de la guerra, la República de Corea se ha convertido en una de las principales 20 economías de mundo.

La democracia es relativamente nueva en el país. Sin embargo, en un corto espacio de tiempo, la nación se ha industrializado rápidamente y ha alcanzado un enorme crecimiento, sobre todo en fabricación (p. ej., de coches y electrodomésticos) y en tecnologías de la comunicación. Gracias a la buena disposición de la población surcoreana para aceptar nuevas ideas, el país disfruta actualmente de velocidades de Internet, índices de distribución de teléfonos inteligentes, y otras estadísticas vinculadas a la innovación que ocupan constantemente la 1ª posición en el mundo.

Aunque “el país de la calma matinal” se esté desarrollando a un ritmo trepidante, todavía conserva huellas de su pasado. Por toda la capital, Seúl, se encuentran esparcidos palacios y tumbas reales que reflejan la majestuosidad de la dinastía Joseon. A su vez, los poblados de hanok de Bukchon y Jeonju, junto con la Aldea Folclórica Hahoe de Andong, conservan las casas tradicionales coreanas. Asimismo, hay muchos templos budistas famosos situados en las montañas que abarcan el 70% del país. El templo de Haeinsa, por ejemplo, es célebre por albergar la Tripitaka Coreana, y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995.

Resulta imposible excluir el deporte de una discusión entre surcoreanos. El deporte más popular a todos los niveles es el fútbol, aunque el béisbol profesional también se granjea muchos aficionados. La República de Corea ha creado ligas profesionales de fútbol, béisbol, baloncesto y voleibol; y ha conseguido buenos resultados en grandes competiciones internacionales como campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos. El fútbol surcoreano en particular ocupa el nivel más alto en Asia. La selección de la República de Corea, los Guerreros Taeguk, se ha clasificado para ocho fases finales consecutivas de la Copa Mundial de la FIFA™; todo un récord.