La República Árabe de Egipto se encuentra situada en el extremo nordeste de África. Su población de unos 78 millones de habitantes está formada por un amplio abanico de grupos étnicos; entre ellos, el árabe, el bereber, el beduino, el europeo del sur y el africano.
Egipto limita por el norte con el Mar Mediterráneo, por el este con Israel y el Mar Rojo, por el sur con Sudán, y con Libia por el oeste. De norte a sur, el país posee una extensión máxima de unos 1.086 km, y de unos 1.255 km hasta cerca de su frontera más meridional. Ocupa una superficie total de unos 1.001.450 km², aunque menos de una décima parte de esta superficie está habitada o cultivada. Las zonas pobladas son el valle y el delta del Nilo, varios oasis del desierto y la franja de tierra a orillas del Canal de Suez.
La civilización del antiguo Egipto está considerada una las fuentes más importantes de la cultura occidental: el imperio de los faraones se remonta a más de 7.000 años atrás. Egipto ha estado también sometido al gobierno de romanos, bizantinos, turcos, árabes, franceses y británicos, que lo han convertido en el país más variopinto y lleno de contrastes del mundo. En 1952, un golpe de estado militar derrocó al último monarca egipcio y, en 1953, la nación se convirtió en república.
El Cairo, su capital y la ciudad más poblada del país, es una de las metrópolis más modernas del mundo árabe. Sus más de 25 millones de habitantes la convierten en la urbe más populosa también del continente. Sin embargo, los diez millones de turistas que visitan anualmente Egipto no la eligen como principal destino. Asuán y Luxor son los objetivos más habituales de los amantes de la historia, y otros centros más exóticos, como Sharm El Sheikh o Hurgada, atraen al turismo internacional. Incluso las zonas remotas del Mar Rojo, como Marsa Allam y Sokhna, reciben últimamente la atención de los viajeros.
Como ocurre en la mayoría de las ciudades más densamente pobladas, el tráfico rodado representa uno de los principales problemas para El Cairo. Por eso, alquilar un automóvil y aventurarse por las calles de la capital resulta problemático para cualquier visitante extranjero. No obstante, un viaje organizado de Europa a Egipto puede costar solamente 500 euros, lo que transforma al país, con su enorme variedad de aventuras y atractivos, en uno de los destinos turísticos más asequibles para el turismo europeo.
El fútbol en Egipto
Por lo general, los egipcios no son grandes aficionados a los deportes, pero el fútbol es con mucho el más popular de todos en este estado norteafricano. La Asociación Egipcia de Fútbol, fundada en 1921 e incluida en la familia de la FIFA dos años después, posee 70.000 miembros, que pertenecen a unos 112 clubes. La liga Etisalat, la máxima categoría de su competición nacional de fútbol, atrae a una media de 5.000 espectadores por partido.
La Copa de Egipto se creó en 1921 y la liga nacional nació en 1948. El Al Ahly cairota es el club más popular del país y el de mayor éxito. Junto con su eterno rival, el Zamalek, el Ahly destaca como uno de los colosos del fútbol africano.
La selección nacional de Egipto, que responde al apodo de Faraones, posee un palmarés muy distinguido, en el que figuran dos clasificaciones en el cuarto puesto del Torneo Olímpico de Fútbol masculino (1928 y 1964). Aunque, en 1934, Egipto se convirtió en la primera nación africana que participó en una fase final de la Copa Mundial de la FIFA, desde entonces se ha clasificado tan sólo para otra edición, Italia 1990.
Los Faraones ostentan el récord de títulos de la Copa Africana de Naciones, un total de seis, conquistados en 1957, 1959, 1986, 1998, 2006 y 2008. Entre los grandes futbolistas egipcios de todos los tiempos se encuentran Ali Abugreisma, Mahmoud El Khatib, Ibrahim Youssef, Magdi Abdelghani, Tahar Abouzeid, Hossam Hassan, Hany Ramzy y Mohamed Aboutrika.



