Ghana se adjudicó el Campeonato Juvenil Africano disputado en Ruanda exhibiendo su dominio durante las dos últimas semanas. Esa superioridad quedó de manifiesto especialmente en el triunfo por 2-0 que obtuvo en la final sobre Camerún. Los Satélites Negros liderarán así en septiembre la representación africana de cinco selecciones, incluido el país anfitrión, que acudirá a la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. Les acompañarán el finalista derrotado y los otros dos semifinalistas, Nigeria y Sudáfrica.
La trayectoria de Ghana en un torneo en el que demostró su categoría ante sus rivales únicamente presentó una mácula, el empate a 1-1 frente a Camerún en su estreno en la liguilla, un duelo que, de forma irónica, se repitió en la final. Y resulta sorprendente, si tenemos en cuenta el historial de éxitos de este país de África occidental en anteriores certámenes de categorías inferiores de la FIFA, que sea sólo la tercera vez que gana el Campeonato Juvenil Africano, que celebraba su 16ª edición.
Los anteriores éxitos de Ghana se produjeron en 1993 y 1999. Ahora está a dos trofeos de alcanzar a Nigeria, que ha conquistado cinco veces el título sub-20 continental.
El triunfo ghanés es atribuible a una formación repleta de estrellas, encabezada por Dede Ayew, hijo de quien fuera elegido en tres ocasiones mejor futbolista africano del año, Abedi Pelé. Pero su mejor hombre fue, de manera destacada, Ransford Osei, que milita en un club israelí. El delantero sobresalió a lo largo de la competición en Ruanda por sus giros y quiebros, su habilidad en el disparo y su imponente presencia física.
De modo apropiado, Osei anotó los dos goles de su equipo en la final, situando en siete su registro realizador del torneo. En ambas dianas el asistente fue Samuel Inkom, la primera en el minuto 23 y la segunda, que no requirió más que un toque de pelota para introducirla en la portería, a cuatro minutos de la conclusión.
Camerún tenía a varios famosos apoyándole en la grada, como la campeona olímpica de triple salto Françoise Mbango, Roger Milla y el seleccionador de los Leones Indomables, Otto Pfister. Pero se vio superado en el juego por un combinado ghanés que alberga ahora muchas esperanzas de convertirse en el primer campeón africano de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA.
"Para mí es gratificante que no sólo hayamos ganado, sino que hayamos hecho un fútbol vistoso", declaró Sillas Tetteh, el técnico de Ghana, tras la victoria del domingo.
Nigeria terminó tercera, al remontar y vencer 2-1 a Sudáfrica en el choque por la medalla de bronce. Rabiu Ibrahim y Frank Temile marcaron para las Flying Eagles. No obstante, fue un balance decepcionante para los favoritos del torneo, que recurrieron a la base del equipo campeón de la última Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en Corea hace 18 meses.
Sudáfrica rebasó sus propias expectativas, después de que su entrenador, Serame Letsoaka, se viese obligado a prescindir de varios jugadores clave por compromisos con sus clubes. Es la segunda vez que los sudafricanos se clasifican para una Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Su anterior participación, en Malaisia 1997, deparó una generación cuyas principales piezas formarán la columna vertebral del equipo en la Copa Mundial de la FIFA del año que viene.



