Cuando este domingo Estados Unidos saltó al terreno de juego del estadio Marvin Lee de Macoya (Trinidad y Tobago) para disputar la final del Campeonato Sub-20 de la CONCACAF, todavía no había encajado ni un solo gol en la competición regional. Sin embargo, la apabullante favorita acabó derrotada por 3-0 a manos de una selección costarricense que se proclamó campeona de la confederación con talento, eficacia en ataque y solidez defensiva a partes iguales.

Para consuelo de los estadounidenses, también su selección viajará a Egipto junto con los ticos (que se han ceñido su primera corona regional sub-20 desde 1988), con la tercera clasificada, Honduras, y con Trinidad y Tobago, para participar en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, que se celebrará los próximos meses de septiembre y octubre.

Los costarricenses, que cosecharon siete puntos y recibieron un gol en los tres partidos disputados en la liguilla de grupos, se enfrentaron a Honduras en semifinales. Los estadounidenses llegaron a la final tras haberse dado un paseo por la fase de grupos y haber derrotado en tanda de penales a la anfitriona, Trinidad y Tobago, en semifinales, y todo ello sin haber recibido ni un solo gol en contra. En la final, Costa Rica, espoleada por el magnífico juego de Josué Martínez, Marcos Ureña y David Guzmán, se anotó su primer tanto por mediación del incansable Diego Alonso Estrada en el minuto 41. Era el primer gol que encajaban los estadounidenses desde 2007, y justo cuando les faltaban tan sólo dos minutos para batir el récord regional de 630 minutos jugados con la puerta invicta que estableció México hace ya 36 años. En la segunda parte, Martínez subió dos goles más al marcador mientras los estadounidenses de Thomas Rongen se desmoronaban.

La de Costa Rica ha sido una victoria más que merecida. Los ticos han derrochado espectáculo y calidad desde el primero de estos nueve días de competición celebrados en Bacolet y Macoya. Los costarricenses terminaron primeros de grupo tras debutar en el certamen con la sorprendente derrota (1-0) de la favorita, México, que ya no pudo recuperarse del mal trago y se descolgó completamente de la carrera. A continuación, los hombres de Ronald González se anotaron un encomiable empate a 0-0 con los anfitriones y se aseguraron el primer puesto de la tabla con una victoria por 2-1 contra Canadá.

Además, el triunfo les garantizaba el pase a Egipto, pues los cuatro semifinalistas quedaban clasificados automáticamente para la fase final del certamen mundial juvenil. En semifinales, los centroamericanos se mostraron igual de resolutivos. Si bien en sus tres primeros encuentros habían recibido un único gol, contra la potente Honduras mantuvieron su puerta a cero hasta la tanda de penales, donde se adjudicaron la victoria (4-2).

Los ticos, dueños de una defensa compacta, sacaron a relucir sus instintos ofensivos en la gran final hasta conseguir una victoria convincente contra un equipo estadounidense que, pese a haber anotado cinco tantos en la primera fase, fue incapaz de encontrar el camino del gol cuando más lo necesitaba.

Trabajo en equipo
El veterano entrenador Thomas Rongen había conjuntado un equipo norteamericano muy sólido, que ofreció una exhibición sorprendente en la fase de grupos. En primer lugar se hizo con una victoria por 3-0 contra Jamaica, siguió con un empate sin goles con Honduras y remató la faena en la primera ronda con la derrota (2-0) de El Salvador. En la semifinal, Estados Unidos resistió muy bien los envites de Trinidad y Tobago (propulsada por las actuaciones impresionantes de hombres como Juma Clarence o Uriah Bentick) y, después del 0-0 al final del tiempo reglamentario, los estadounidenses se hicieron con la victoria en la tanda de penales gracias a dos atajadas espectaculares de Brian Perk.

"Ha sido un trabajo en equipo. No tengo palabras para alabar a mis defensas, esta victoria es toda suya", declaró el guardameta del UCLA tras el triunfo en semifinales. "Lo hemos conseguido juntos. Me siento muy orgulloso de todos nuestros muchachos. Estamos eufóricos porque nos vamos a Egipto".

Al final, la habilidad de los ticos para cambiar de estilo y dar rienda suelta a un fútbol más ofensivo fue decisiva para elevarlos por encima de sus rivales, una cualidad que también podría reportarles más de una victoria en Egipto, durante su sexta participación en la fase final sub-20. Costa Rica llegará a la competición con el objetivo de mejorar su actuación en Canadá 2007, donde quedó eliminada en la fase de grupos. Estados Unidos, representante de la CONCACAF en 12 fases finales del certamen mundial sub-20, intentará como mínimo emular su última trayectoria hasta cuartos de final.

Trinidad y Tobago, cuarta de la zona tras caer por un gol 'in extremis' de Honduras en el partido por el tercer puesto, participará en su segunda Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, tras la edición de Portugal 1991. En el caso de Honduras, Egipto se convertirá en su quinta fase final, la primera tras su desastrosa actuación en Holanda 2005, donde recibió 15 goles y no anotó ninguno en los tres partidos que disputó.