"El ataque gana partidos, la defensa campeonatos...". He aquí una frase que la mayoría de los aficionados al fútbol han oído alguna vez y cuya validez ha quedado demostrada en más de una ocasión. Tras la disputa de los octavos de final, la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009 nos ofrece una anécdota muy especial.

El lateral surcoreano Kim Min Woo se convirtió por segunda vez en el héroe de su selección al anotar dos goles en el duelo de octavos de final frente a Paraguay, que supusieron la clasificación para cuartos. "Fue una sensación maravillosa", explica este zaguero de 19 años en una entrevista en exclusiva para FIFA.com. "Puedo jugar en cualquier posición si con eso ayudo al equipo. Con la selección ya he jugado de delantero o de extremo. Hago lo que el entrenador me dice. Me da igual dónde me pongan, lo importante es estar en el once inicial", revela.

Si juego como lateral, está claro que tendré menos oportunidades. Pero la selección está por encima de cualquier interés personal.
Kim y la posibilidad de ser goleador

 

Ya en la fase de grupos, Kim obró el gol del empate con Alemania, el mismo que clasificó a su equipo para octavos. Contra el combinado paraguayo llegó la siguiente proeza, que en ningún caso resultó fácil a pesar del 3-0 final. "El estadio era nuevo para nosotros y ni siquiera habíamos entrenado allí. En la primera parte no jugamos como un equipo. Durante el descanso nos dijimos que teníamos que correr más para abrir espacios. En el segundo tiempo llegaron las oportunidades y supimos aprovecharlas".

La República de Corea logró la clasificación para cuartos de final por tercera vez en once intentos. "Sois los mejores", debe de haber dicho el entrenador Hong Myung-Bo a sus pupilos en el vestuario tras el triunfo. Tras conquistar el cuarto puesto en 1983 y alcanzar los cuartos de final en 1991, los Guerreros Taeguk quieren hacer historia en la cita del norte de África. El equipo está en una tendencia claramente ascendente y ha encadenado dos victorias después de empezar la competición con una derrota y un empate.

"La única derrota que hemos sufrido hasta ahora llegó contra Camerún, un equipo africano. Los jugadores de este continente son muy corpulentos. Fue una experiencia nueva para mí. Ghana es una de las selecciones más poderosas de África. No obstante, si jugamos nuestro fútbol y damos lo mejor de nosotros mismos, arrancaremos un buen resultado".

Kim, que tiene a su alcance la Bota de Oro de adidas, quiere seguir ayudando a su equipo con goles. "Siempre sueñas con ser el máximo goleador. ¿Por qué no? En cualquier caso, lo primero es el equipo. Si juego como lateral, está claro que tendré menos oportunidades. Pero la selección está por encima de cualquier interés personal".

Jugar en equipo. Tenemos que mantenernos unidos y correr para los compañeros.
Kim y la clave para vencer a Ghana

¿Cuál es la fórmula para batir a los Satélites Negros el viernes en el estadio Mubarak de Suez? "Jugar en equipo. Tenemos que mantenernos unidos y correr para los compañeros". Para Kim, la estrella es el grupo, y no sorprende que el joven surcoreano nombre a un futbolista de la talla del ex Jugador Mundial de la FIFA Kaká cuando se le pregunta por su ejemplo a seguir. Lo curioso es que las razones que justifican esta admiración sean el aspecto físico y la personalidad. "Kaká es muy bien parecido y es un jugador de equipo tanto en el campo como fuera de él", revela Kim entre risas.

En su país, este joven tímido estudia actualmente en la Universidad de Yonsei y, al igual que muchos otros, sueña con hacer carrera en el deporte. "Por supuesto, espero llegar a ser futbolista profesional. Pero, antes de nada, soy estudiante. Estoy en esta gran competición como futbolista. Por eso no pienso en mi futuro. Lo único que cuenta es el próximo partido, contra Ghana".

¿Y después? "Vamos a más con cada partido. Cada vez tenemos más confianza y no nos importa jugar 90 o 120 minutos. Estamos a tope", concluye el dorsal tres de los Guerreros Taeguk, que no duda en desafiar a los demás siete equipos todavía en liza.