El encuentro de cuartos de final entre Italia y Hungría en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2009, además de ser el tercer enfrentamiento de dos selecciones europeas en el norte de África, tiene otras curiosidades que ofrecer. Será asimismo un duelo entre dos amigos: el italiano Mattia Mustacchio y el húngaro Vladimir Koman.      

"Conozco a Koman de cuando los dos jugábamos juntos en los juveniles del Sampdoria de Génova. Él es un gran amigo mío y además un excelente jugador. Hemos vivido muchas experiencias juntos. Así, por ejemplo, en 2008 ganamos el Campionato Primavera [Una competición juvenil de las Series A y B italianas]", nos cuenta Mustacchio en su entrevista en exclusiva para FIFA.com.

Yo sólo he visto el partido contra la República Checa y me he quedado impresionado por la actuación de los húngaros. Son muy fuertes.
Mustacchio, sobre Hungría

 

"Le he felicitado por su victoria sobre la República Checa. Seguro que, antes de nuestro partido, nos saludaremos sobre el terreno de juego. Pero cuando suene el pitido inicial, se acabaron las contemplaciones. Porque los dos querremos ganar", agrega Mustacchio.

El italiano sabe que el camino a semifinales no será nada sencillo, y no sólo por las cualidades de su amigo Koman. "Yo sólo he visto el partido contra la República Checa y me he quedado impresionado por la actuación de los húngaros. Son muy fuertes. Tienen jugadores muy buenos".

Al igual que Koman, que con su gol del empate a 2-2 en la prórroga contra los checos se convirtió en el salvador de los suyos, Mustacchio es el hombre del momento en la selección sub-20 italiana. Sus dos goles contra uno de los grandes favoritos al título, España, sirvieron para certificar el pase a cuartos de final de los jóvenes Azzurri. "Nos emocionamos más después de leer los periódicos y ver los reportajes televisivos que justo después de acabar el partido. Pero a mí no me extrañó para nada nuestro éxito sobre España. Al principio del torneo, tardamos un rato en acostumbrarnos a las circunstancias y en reforzar la confianza en nosotros mismos. Por eso, los resultados no fueron tan halagüeños. Pero ahora nos hemos crecido y estoy absolutamente convencido de que podemos hacer un buen Mundial aquí".

Por supuesto que estamos pensando en llegar a la final. Pero, para lograrlo, tenemos que jugar a la perfección.
Mustacchio y su objetivo

Ahora les hace falta dar el siguiente paso contra Hungría, y para eso confían en un truco muy sencillo. "Jugamos cada partido como si fuera una final. Ése es el método de nuestro equipo. Por supuesto que estamos pensando en llegar a la final. Pero, para lograrlo, tenemos que jugar a la perfección. El secreto de nuestro éxito es la compacidad: cada jugador ayuda a los demás. El Mundial es una ocasión fantástica de presentarse ante el mundo. Si jugamos bien, disfrutaremos de más posibilidades de jugar en los clubes a nuestro regreso. Actualmente yo juego en el Ascona y allí lo voy a dar todo por el equipo".

Sólo una victoria sobre los jóvenes magiares permitiría a Musta, como lo llaman sus compañeros, acercarse a su sueño de emprender una gran carrera, tanto en su club como en la Squadra Azzurra. "Aún falta mucho para eso. Será muy difícil llegar hasta ahí. Pero estoy seguro de que trabajar duro todos los días puede ayudar. Espero lograrlo", señala ilusionado.

Antes del choque contra Hungría, en cualquier caso, hay una cosa que ya sabe que va a hacer, con independencia del desenlace: "Después del partido, me intercambiaré la camiseta con Vladimir, por supuesto".