Al visitante de Egipto, este país de fabulosa riqueza histórica y cultural, le embarga la belleza y la algarabía de El Cairo desde el preciso instante en el que pisa la ciudad.
Y sin embargo, el turista no debe permitir que tal cosa le suceda, pues tiene que mantenerse alerta en todo momento. En esta ciudad, una de las más densamente pobladas y bulliciosas del mundo, incluso las situaciones más rutinarias, como cruzar la calle, se convierten en una aventura que requiere máxima atención y cuidado.
Ojo avizor
La interpretación del código de circulación un tanto ortodoxa por parte de los automovilistas de la ciudad es una de las razones para tanta precaución. Entre sus muchas obstinaciones, no conviene tomar a la ligera la de no encender los faros de los vehículos al caer la noche. Recomendamos que el turista lo tenga muy en cuenta, especialmente cada vez que intente atravesar una calle tras la puesta del sol.
Por otro lado, dondequiera que vaya, el visitante conocerá a personas estupendas, que los recibirá en todo momento y lugar con una sonrisa amplia y llena de alegría. Ni siquiera las barreras lingüísticas frenan la hospitalidad de los ciudadanos de El Cairo. Rara vez conocerá a alguien que no nos haya invitado inmediatamente a comer o a beber algo.
El primer recorrido en taxi por la ciudad es otra aventura. El taxista le daba el claxon con el mismo entusiasmo y ahínco que emplea para informar de sus muchas y variadas opiniones sobre el deporte rey. Además, no hubo forma de que aceptara el dinero FIFA.com le ofreció en pago del trayecto, sencillamente porque, insistió, era su obligación como ciudadano egipcio asegurarse de que quienes trabajaban en la fase final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA se sintieran en el país como en casa.
Las pirámides, la Ciudadela, el Museo Egipcio, la mezquita de Muhammad Ali Pasha, el barrio comercial de Khan El-Khalili y el casco antiguo de El Cairo son lugares de visita obligada para el turista. Con esta idea en mente, decidimos empezar con un garbeo por las pirámides nuestra gira por los sitios de interés y el álbum de fotos que tendremos que enseñar en casa.
La compañera de visita es Stephanie, miembro del grupo de voluntarios de la ciudad. A pesar de que el trabajo de guía turística no forma parte de sus atribuciones oficiales, Stephanie se encargó de informar con todo lujo de detalles sobre los pormenores de la cultura egipcia. La ayuda que brinda en todo el viaje puso de relieve el entusiasmo que mueve a los integrantes del colectivo de voluntarios y la pasión que todos ellos sienten por su país.
Altas torres y animación nocturna
Otras de las características inconfundibles de la ciudad es la llamada a la oración, que se repite cinco veces al día y se oye por todos los rincones. El estruendo surge de esas altas torres llamadas minaretes, que coronan la multitud de mezquitas repartidas por todo El Cairo, origen del sobrenombre "la ciudad de los mil minaretes" que recibe la capital de Egipto.
Pero El Cairo también tiene otro apodo: "Hollywood de Oriente", y el mote no es gratuito. La gente que abarrotaba los bares y discotecas del barrio alto Corniche El Nile, próximo al hotel de la delegación de FIFA, hacía gala de toda la sofisticación y estilo que cabría esperar en Los Ángeles.
Gradas que marcan tendencias
Ni que decir tiene, los aficionados al fútbol egipcios derrochan una pasión increíble cuando se trata de animar a sus clubes y a la selección nacional. Los estadios se llenan un par de horas antes del saque inicial y los cánticos inundan el recinto cuando llegan los jugadores, mucho antes del comienzo del partido. En un lugar de las gradas destaca un grupo de aficionados con vestimentas de diferentes colores, todos ellos chillones, que de cerca parecen pijamas. De lejos, sin embargo, la tropa multicolor (después descubrimos que eran soldados de permiso) resalta sobre el colorido más uniforme que compone el resto de los espectadores, vestidos de forma más conservadora.
En resumen, la visita a El Cairo se convirtió en una experiencia única, y ya desea el cronista regresar para seguir descubriendo los secretos de esta ciudad magnífica y efervescente. La próxima vez, además, espera visitar muchos otros de los variados destinos turísticos que ofrece Egipto, como Sharm El Sheikh, Hurgada o Luxor.


