La derrota en cualquier partido de fútbol suele tener sabor amargo, de modo que fue un tanto chocante encontrar al seleccionador de la República de Corea, Hong Myung-Bo, de un humor tan expansivo después de la eliminación por 3-2 de su equipo a manos de Ghana, que denegó a los asiáticos una plaza en semifinales. Hong, que jugó como futbolista en cuatro Copas Mundiales de la FIFA, extrajo abundantes conclusiones positivas del recorrido de su equipo hasta la ronda de cuartos.

"Hemos decidido permanecer durante unos días en Suez para dar a los jugadores la oportunidad de descansar", declaró a FIFA.com. "Han estado absolutamente magníficos y estoy muy orgulloso de ellos. Lo dieron todo. Han demostrado que poseen una fuerte mentalidad además de una gran aptitud para aprender lo que se les pida. Son además un equipo en todos los sentidos de la palabra. No tenemos superestrellas ni grandes egos. Trabajamos juntos y espero que ellos sigan haciéndolo durante muchos años", agregó.

Ciertamente nos cuesta competir contra rivales africanos, pero el equipo aprenderá de esta experiencia, eso es seguro.
Hong, sobre sus caídas ante Camerún y Ghana

"Obviamente me ha dolido caer eliminados, pero hemos sido vencidos por un gran equipo ghanés. Si tuviera que criticar algo, diría que hubo aspectos de nuestra organización defensiva que necesitan mejorarse. Creo que perdieron un poco la concentración y concedieron demasiados espacios por las bandas, acerca de lo cual les advertí antes del encuentro. En el otro extremo del campo, creo que habríamos tenido que hacer pases más incisivos al área rival. A veces era demasiado fácil para la defensa ghanesa anular la amenaza de nuestros delanteros", continuó explicando.

Los Guerreros Taeguk disfrutaron de sendas victorias por 3-0 sobre Paraguay y Estados Unidos, y además acabaron empatando el partido contra Alemania. Aparte de su caída ante Ghana, el único borrón en su cuaderno fue su fracaso por 2-0 ante Camerún en la apertura del telón, un resultado cuya significación no se le escapó al técnico surcoreano.

"Ciertamente nos cuesta competir contra rivales africanos, pero el equipo aprenderá de esta experiencia, eso es seguro", manifestó. "Somos un equipo rápido, así en cuanto a la posesión como en cuanto al ritmo. Pero los equipos africanos combinan esa misma habilidad con una enorme potencia, lo cual nos resulta extremadamente difícil de combatir. Es cierto que Ghana y Camerún son contrarios muy bien dotados y llenos de talento, pero también lo son Alemania, Estados Unidos y Paraguay. Cada equipo nos dio una lección particular".

Los seguidores neutrales en El Cairo y Suez quedaron desde luego impresionados por la actitud indómita de los surcoreanos, así como por el constante apoyo de sus seguidores, que viajaron desde la otra punta del globo para aclamar a sus héroes a gritos de "Corea, Corea" y sui géneris versiones de "El Himno a la Alegría", todo lo cual aportó un carácter muy especial a los cinco encuentros que libraron.

Definitivamente, tienen un gran potencial como grupo y sería una lástima que no se materializara.
Hong, sobre el futuro de esta camada

"Estoy contento de marcharme con una buena impresión", resaltó Hong sonriendo. "Ha sido una experiencia tremenda desde el primer minuto en que pisamos Egipto. Ha sido crucial para el desarrollo de los jugadores como futbolistas profesionales, pero también les ha enseñado unas cuantas lecciones importantes para la vida. Ahora sólo espero que volvamos a casa y juguemos a un nivel más elevado con mayor regularidad. Eso contribuiría sobremanera a hacer de ellos mejores futbolistas. Definitivamente, tienen un gran potencial como grupo y sería una lástima que no se materializara".

Cuando le preguntamos quién creía él que se adjudicará el certamen, Hong se mostró filosófico y diplomático: "Por supuesto que observaré el torneo con interés, pero no voy a predecir quién lo ganará", rió. "Cualquiera de los cuatro semifinalistas tendrá lo que hace falta. Hay una línea muy delgada entre el éxito y el fracaso, como hemos podido comprobar", concluyó.