Ciento veintes segundos. Sólo eso le quedaba al partido de cuartos de final entre Alemania y Brasil para que los teutones, que ganaban por 1-0, reservaran su lugar entre los cuatro mejores de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. Pero de golpe todo cambió. ¿Y quién fue el responsable?
"Dios. Gracias a Él yo anoté los dos goles y Brasil es semifinalista", afirma con convicción a FIFA.com Maicon Marques Bitencourt, o simplemente Maicon, el delantero que, con apenas once minutos en campo, se transformó en el héroe de la Seleção. "Después de un partido así uno se siente maravillosamente bien. Siempre se disfruta una victoria, pero una como esta más todavía. Ahora debemos mantener los pies sobre la tierra y pensar la semifinal", agrega el joven artillero.
A pesar de ser un devoto creyente, Maicon no tiene empacho en confesar que se las veía oscuras ante Alemania. "Sí, en algún momento pasó por mi cabeza que el encuentro estaba perdido, pero aún así uno no puede rendirse, siempre debe mantener la fe. Por eso alcanzamos el empate, y ese gol cambió el momento del partido", afirma el dueño del dorsal 19 verde-amarela.
Cuando Maicon ingresó en reemplazo de Boquita a los 77', no imaginaba lo que el destino, o Dios, tenían preparado para él. "Todo el mundo sueña con un una noche así, pero sabe lo difícil que es hacerla realidad". Y se le ilumina la cara al recordar sus goles. "En el primero, cuando vi que el pase de Alex se coló entre los zagueros, sólo pensé en definir rápido, poniendo el balón lo más lejos posible del arquero. En el segundo presentí que el defensor podía dejar pasar el envío, por eso jamás detuve mi carrera. Luego fue cuestión de elegir el lugar", narra con simpleza.
De la cantera del Flu
Maicon nació el 18 de febrero de 1990 en Duque
de Caxias, una ciudad de 800,000 habitantes colindante con Río de Janeiro. Por
eso no extraña que se haya formado en la cantera del Fluminense FC, uno de los
clubes cariocas más populares.
Desde su debut oficial en 2006, jugó 51 partidos y anotó
seis goles. Por eso no le pasa desapercibida la situación del Flu, que pelea por evitar el descenso.
"Siempre hablo con amigos del club y les digo que me gustaría estar allí para
ayudar, pero entienden por qué estoy aquí y quieren que lleve el título mundial
para Brasil".
En orden de cumplir con ese objetivo, Maicon sabe que hay cosas por mejorar. "Nos sorprendió que Alemania jugara con tantos hombres atrás y nos costó encontrar la manera de entrarles. El planteo les salió bien, porque de poco fuimos cayendo en su juego y terminaron haciéndonos un gol de contraataque. Por lo tanto, tendremos que encontrar variantes por si Costa Rica hace un planteo similar".
Para el delantero, 5-0 ante los Ticos en su primer partido del torneo no es medida. "Es cierto que ya los vencimos, pero ahora será una historia distinta. No creo que cometan los mismos errores que en el primer partido, y quizás nosotros no estaremos tan inspirados como aquel día. Será interesante ver cómo se dan las cosas ahora", analiza
Maicon sabe que quizás arranque la semifinal en la banca, pero lo asume con naturalidad. "No me importa si eso sucede. Yo quiero ayudar de la mejor forma posible, porque la unión del grupo la clave de este equipo". Y concluye: "El Profesor Rogerio siempre hizo hincapié que son 11 los que salen a la cancha, pero que los 21 iban a ser útiles en algún momento del torneo. El otro día me tocó a mí, pero le puede tocar a cualquiera. Todo sea porque Brasil vuelva a ser campeón".



