El choque de cuartos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009 disputado el 10 de octubre entre Emiratos Árabes Unidos y Costa Rica en el Estadio Internacional de El Cairo, no defraudó a los seguidores que aguardaban la misma intensidad y pasión que ya se habían visto en las otras tres citas de esta ronda.
En efecto, fue un contencioso que basculó de un extremo a otro y deparó el gol más tardío del torneo, anotado en el segundo minuto del tiempo de descuento por Marcos Ureña. Los emiratíes tomaron la delantera en la primera mitad con un tanto de Ahmad Ali. Pero tan sólo cuatro minutos después, Costa Rica empataba merced a un cabezazo de Josué Martínez. El agónico gol decisivo de Ureña llegó cuando todo el mundo se preparaba para la tanda de penales.
Fue una batalla peleada a brazo partido por el campeón asiático y su homólogo de la CONCACAF. Los Emiratos acaso desplegaron su mejor fútbol del torneo y en realidad fueron el mejor equipo durante la mayor parte del encuentro. No obstante, la puntería de los delanteros y la maestría del guardameta de Costa Rica, Esteban Alvarado, les vedaron el acceso a semifinales.
Los emiratounidenses gozaron del respaldo de una enorme hinchada, compuesta tanto por sus propios seguidores como por los aficionados egipcios, que los adoptaron como equipo predilecto tras la eliminación del cuadro anfitrión en octavos a manos de los Ticos. Ni siquiera eso sirvió de consuelo al capitán emiratí, Hamdan Al Kamali, quien, pese a ser sin duda uno de los mejores jugadores sobre el terreno de juego, corrió con gran parte de la culpa por el error que costó el gol de la victoria costarricense.
"Así es el fútbol. A veces no es justo, pero eso también es parte de la diversión. Ahora bien, la derrota ha sido muy dolorosa, porque no hubo nada que pudiéramos hacer al respecto, dado que el gol decisivo llegó tan tarde", comentó Al Kamali, cuyo pase al portero Yousif Abdulrahman se quedó demasiado corto y dio pie a la segunda diana tica que tumbó a su combinado. "Yo fui el responsable junto con nuestro portero. El fallo se debió a una mala comunicación entre nosotros en el momento crucial", resumió.
El seleccionador emiratounidense, Mahdi Redha, entretanto, también se mostraba desolado por el fracaso de sus pupilos en alcanzar las semifinales: "Perder de esta manera es muy difícil de aceptar. Jugamos extraordinariamente bien y todo el mundo sabe que deberíamos haber pasado nosotros. Pero estoy muy feliz con nuestras actuaciones en este torneo y no creo exagerar cuando digo que los Emiratos Árabes Unidos merecieron un puesto en semifinales".
Orgullo por el trabajo bien hecho
Los Emiratos irrumpieron en el torneo con gran empeño y tenacidad desde el primer día. En su apertura del telón cayeron en una desventaja de dos goles ante Sudáfrica, pero lograron una remontada épica al anotar dos veces en los tres últimos minutos para firmar las tablas. En el choque siguiente contra Honduras, un tiro libre de Ahmed Khalil en el minuto 41 fue suficiente para adjudicarse la victoria y el pase a la siguiente etapa. Esto permitió a su entrenador dar reposo al astro Theyab Awana en el último compromiso de grupo contra Hungría, que venció por 2-0.
Awana fue alineado para el próximo encuentro y guió a sus colegas hasta la victoria por 2-1 sobre Venezuela en la ronda de octavos. "Hemos igualado la mejor actuación de una selección emiratí en un torneo de la FIFA al clasificarnos para cuartos de final, al igual que ya lo hiciera el equipo de Ismaeil Matar en 2003. Pero esperamos poder dar un paso más", nos contaba el delantero antes de su duelo contra Costa Rica.
La derrota en ese cruce significó el fin de la aventura emiratí en Egipto, pero podemos asegurar que los chicos de blanco colmaron las expectativas de sus fieles y podrán regresar a casa sintiéndose muy orgullosos de sus esfuerzos. Al fútbol de los Emiratos Árabes Unidos le aguarda un porvenir brillante habida cuenta de las aptitudes de estos jóvenes y del entrenador Redha, iniciador de una nueva tendencia en los Emiratos, que hasta el momento habían depositado su confianza en técnicos extranjeros. Es más, será interesante ver la evolución de jugadores como Khalil, Awana, Al Kamali, Ali Mabkhoot y Ahmed Ali, todos ellos con grandes probabilidades de debutar en el primer equipo de los blancos dentro de poco.
Los Emiratos también participarán en el certamen de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009. Otra prueba más de que el fútbol en el país del Golfo Pérsico tiene un brillante futuro por delante.


