Nuri Sahin: "En Turquía vivimos el fútbol con pasión"
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Pocos jugadores turcos saben mejor que Nuri Sahin la importancia que tiene la formación de talentos a nivel internacional. Este creador de juego de apenas 24 años acumula ya 32 partidos con la selección absoluta de Turquía, después de haber brillado junto a muchachos de su edad en campeonatos continentales y mundiales en las categorías inferiores. Sahin es un futbolista ejemplar que ha ido quemando etapas una tras otra hasta convertirse en un ídolo para muchos jóvenes amantes del deporte rey.

El 2005 es un año que no olvidará jamás. En primer lugar, Sahin guió a Turquía hasta la victoria en el Campeonato Europeo Sub-17 de Italia, donde además fue nombrado mejor jugador del torneo. Poco después, fue uno de los motores que condujo al combinado otomano a las semifinales de la Copa Mundial Sub-17 de Perú, en la que recibió la Bota de Plata adidas como segundo máximo goleador del certamen y el Balón de Bronce adidas al tercer mejor jugador de la competición. De la noche a la mañana, Sahin era conocido en todos los rincones del planeta.

Nacido y criado en Alemania, el genial mediocampista experimentó un ascenso vertiginoso. Ese mismo año, ya en las filas del Borussia Dortmund, Sahin se convirtió en el jugador más joven en debutar en la Bundesliga. En 2005 también se estrenó con la selección absoluta de Turquía, y lo hizo, precisamente, ante Alemania. A los pocos minutos de ingresar en el terreno de juego, Sahin anotó el 2-0 para los suyos, convirtiéndose así en el jugador turco más joven en debutar con su selección y, al mismo tiempo, en el goleador más precoz en la historia del conjunto del Bósforo.

Tras un breve periplo en el Feyenoord, Sahin regresó a Dortmund. En la temporada 2010/11 se convirtió en el referente del centro del campo de su equipo, que acabó proclamándose campeón de la Bundesliga. Y, por si fuera poco, fue nombrado mejor jugador de la temporada en Alemania. No obstante, su flamante y mediático fichaje por el Real Madrid se vio empañado por una serie de inoportunas lesiones. La joya turca apenas jugó un puñado de partidos antes de ser cedido al Liverpool a comienzos de esta temporada.

Pero Sahin afronta con mucha ilusión los dos próximos años, en los que se disputarán dos torneos muy especiales para él. Vivirá como un hincha más la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2013 que organizará su país, en la que se darán cita los mayores talentos de la categoría y con la que seguro recordará los momentos más dulces de su etapa juvenil. Y en un horizonte un poco más lejano asoma la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, en la que Sahin desea participar. FIFA.com habló en exclusiva con él sobre estas dos grandes citas.

Nuri, Turquía será el epicentro del mundo del fútbol dentro de nueve meses...
[Ríe] ¡Desde luego! Mi país acogerá el Mundial Sub-20 de 2013 y puedo asegurar que los preparativos se están realizando con toda la fuerza y la ilusión del mundo. Es una oportunidad única para que Turquía demuestre al mundo que es capaz de organizar un torneo de tal envergadura. Además, el fútbol forma parte de la vida cotidiana de los turcos. Incluso me atrevería a decir que es lo más importante para nuestra sociedad. No pasa un día en el que no se hable de fútbol. Lo vivimos con pasión. Tengo muchas ganas de que llegue y estoy convencido de que mis compatriotas disfrutarán mucho de este Mundial.

Usted sabe mejor que nadie lo importante que es para un jugador joven participar en una Copa Mundial.
Es una experiencia de un valor incalculable, sobre todo en cuanto al desarrollo de los muchachos. Estos torneos son un primer paso hacia el fútbol profesional. Sales por primera vez en televisión y, cuando vuelves a casa, lo haces cargado de confianza porque sabes que te has enfrentado a los mejores del mundo. Guardo recuerdos maravillosos de la Copa Mundial Sub-17 de Perú 2005. Para mí fue un escaparate perfecto y disfruté jugando. Me allanó el camino hasta la élite y me ayudó a ser mejor jugador.

En su opinión, ¿hasta dónde puede llegar la selección de Turquía en la Copa Mundial Sub-20 del próximo año?
Debo admitir que no conozco al equipo en profundidad, pero, por lo general, siempre que llegan a un gran torneo, los combinados turcos hacen un buen papel. Por eso estoy convencido de que también será así en esta ocasión. La preparación se hará a conciencia y los jugadores saltarán a la cancha sintiendo el respaldo de todo el país. Creo que no es una utopía pensar en conquistar el título.

¿Qué lugar considera usted que ocupa el fútbol turco en comparación con las grandes potencias del planeta?
Hemos tenido la mala suerte de perdernos los dos últimos grandes torneos con el entramado absoluto, tanto la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 como la Eurocopa de Polonia y Ucrania en 2012. Indudablemente, hemos dado un paso hacia atrás, sobre todo teniendo en cuenta que Turquía fue tercera en el Mundial de Corea y Japón de 2002 y semifinalista en la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008. Pero es un hecho que debemos aceptar y ahora nos toca mirar hacia delante con optimismo.

¿Dónde residen las esperanzas de Turquía?
Nuestro nuevo seleccionador nos ha inculcado su filosofía de juego y estoy seguro de que con él volveremos a ser fuertes. No obstante, hay que tener muy presente que en el fútbol actual ya no hay rival pequeño. Es verdad que hay tres o cuatro selecciones en la cima mundial, pero a partir de ahí estamos todos muy igualados. Somos conscientes de ello.

¿Cuál es el mayor cambio que han experimentado con su nuevo técnico Abdullah Avci?
Todos aprendemos mucho de él. Nos conoce a casi todos de las categorías inferiores en la selección, muchos ya habíamos trabajado con él. No hay ningún otro técnico en Turquía que conozca tan bien a sus jugadores. Sin ir más lejos, él fue mi entrenador en la sub-17. La ventaja es que sabe perfectamente cuáles son las virtudes y los defectos de cada uno de nosotros.

Todas las miradas apuntan a Brasil. ¿Cuál es el objetivo principal de cara a la Copa Mundial de 2014?
Evidentemente, nuestro objetivo principal es clasificarnos. Hemos empezado con buen pie y afrontamos los encuentros con confianza. Después de caer 2-0 contra los Países Bajos, ganamos 3-0 a Estonia ante nuestra afición. No cometeremos el error de subestimar a nuestros contrincantes.

¿Y cuáles son sus metas personales para los próximos años?
De momento, mi objetivo principal es dar lo mejor de mí mismo para completar una buena temporada con el Liverpool y jugar el máximo número de partidos posible. Por desgracia, he aprendido recientemente lo rápido que puede truncar una lesión la progresión de un futbolista. Y, por supuesto, quiero convertirme en un pilar básico de la selección turca. Esa es mi gran meta. Y creo que voy camino de conseguirlo.

Por tanto, aspira a jugar la Copa Mundial de Brasil como titular con Turquía...
Así es, y estoy convencido de que será así siempre y cuando me respeten las lesiones. Entreno cada día con esa ilusión.