República de Corea, a la cabeza del cuarteto asiático
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El inquebrantable espíritu de la República de Corea volvió a reflejarse en el juego de su selección juvenil, que recuperó este sábado el título continental al derrotar a un impresionante Irak en la tanda de penales de la final del Campeonato Asiático Sub-19, en Ras Al Khaimah (EAU).

En una reedición del choque que había enfrentado a ambos durante la fase de grupos, saldado mediante un empate a ceros, los quíntuples campeones iraquíes se adelantaron a través de su principal artillero, Mohanad Abdulraheem, a diez minutos del descanso. Los coreanos, no obstante, igualaron de una manera increíble, cuando el mediapunta Moon Changjin vio puerta ya bien entrado el tiempo añadido y logró forzar la prórroga, que concluyó sin goles.

En la posterior tanda de penales, los cuatro lanzadores coreanos materializaron sus tiros, y tan solo Ahmed Abbas Hattab transformó el suyo para Irak (4-1). Así pues, el conjunto de Extremo Oriente conquistó su 12º título, todo un récord.

“El partido ha sido muy difícil, pero todos mis jugadores se entregaron al máximo”, dijo aliviado el seleccionador de la República de Corea, Lee Kwangjong, cuyo equipo había anotado únicamente tres goles durante la liguilla, pero cobró vida en las fases de eliminatoria, al golear por 4-1 a Irán y endosar un 3-1 a Uzbekistán, resultados que le sirvieron para medirse de nuevo con Irak en la final. “El rival ha sido mejor, y tengo que admitir que tuvimos mucha suerte al empatar justo al final”, indicó el entrenador coreano.

A pesar de la derrota, el combinado iraquí de Hakim Shakir se despidió con la cabeza alta, tras convertirse en la revelación del torneo, tras realizar varios encuentros sensacionales. Después de ser primero de un grupo que incluía a Tailandia y a la RP China, venció 2-1 a Japón, y se impuso por 2-0 a Australia, lo que le permitió disputar su primera final desde 2000.

“Hay muchísimas señales positivas”, declaró el técnico iraquí. “Esta generación de jugadores tiene un gran futuro por delante. Ahora volveremos a Irak y empezaremos nuestros preparativos para el Mundial”.

Avance de Australia y Uzbekistán
Al servir el torneo de prueba clasificatoria para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013, incluso los semifinalistas derrotados, Australia y Uzbekistán, tuvieron motivos para la celebración al término de sus respectivas campañas, puesto que viajarán a la cita mundialista en compañía de la República de Corea e Irak.

Los jóvenes Socceroos exhibieron su eficacia al adjudicarse su grupo con un balance de solo tres goles a favor en otros tantos partidos, el más escaso de los cuatro equipos. Los discípulos de Paul Okon hicieron gala de su organización y firmeza defensiva al ganar 1-0 a Qatar, para luego acceder a cuartos de final gracias a sendos empates ante Siria y Arabia Saudí. A continuación certificaron su tercera participación en el torneo global con un convincente 3-0 sobre Jordania.

Los centroasiáticos, por su parte, se auparon a la ronda de cuartos al ser primeros de un grupo en el que también figuraban la RDP de Corea, defensora del título, Jordania y Vietnam. Sellaron su pasaporte para Turquía 2013 al ganar en los penales a una correosa Siria.

Estrellas en ciernes
Desde su creación, allá por 1959, este torneo ha sido el escaparate perfecto para que brillasen los jóvenes talentos que descubre Asia. Y la 37ª edición ha vuelto a demostrarlo, al presentar a muchos futbolistas de enorme proyección.

Los cuatro semifinalistas, en concreto, tuvieron mucho que agradecer a sus mejores hombres, que causaron sensación en el panorama continental con sus actuaciones estelares. Destacó especialmente Changjin, del Pohang Steelers, autor de cuatro tantos, incluido el del empate en la final, mientras que su compañero Kang Sangwoo rayó a gran altura en el remate, al firmar dos dianas frente a Uzbekistán.

Más impresionante todavía fue el ariete uzbeko Igor Sergeev, quien consiguió marcar en sus cinco partidos, protagonizó dos dobletes y se proclamó máximo realizador del certamen, con siete goles. Y, en cierto modo, Corey Gameiro se erigió en único artífice del avance de Australia, al anotar los seis goles de su equipo.

El principal centro de atención fue, por supuesto, el mejor jugador del torneo, Abdulraheem, que terminó con un registro de cinco goles tras abrir el marcador ante la República de Corea. “Estoy convencido de que haremos un buen papel en el Mundial del año que viene”, afirmó el muchacho. “Estamos decididos a ser unos dignos representantes de Asia y a enseñarle al mundo el fútbol que practicamos en Irak”.