Schumacher: "El fútbol es casi una religión en Turquía"
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Calidez, emoción y pura pasión: Turquía ofrece todo lo que desea el corazón del futbolista y el buen aficionado al deporte rey. Toni Schumacher fue de esos privilegiados que tuvo el honor de vivirlo y disfrutarlo en primera persona. A falta de siete meses para el comienzo de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013, el legendario arquero de la selección alemana se muestra entusiasmado ante la gran cita que tendrá lugar en el país donde militó entre los años 1988 y 1991, convirtiéndose además en uno de los ídolos de su afición. Schumacher, de 58 años, está impaciente por que el balón eche a rodar el 21 de junio.

"Es un sueño para cualquier futbolista jugar un partido en un estadio turco, con esa hinchada que no deja de animar", afirma Schumacher en su entrevista exclusiva con FIFA.com. El guardameta, natural de Renania, sabe muy bien de lo que habla. No en vano, en su primera temporada con el Fenerbahçe, y ejerciendo ya de capitán, guió hasta el título liguero al conjunto del Bósforo, con el que disputó un total de 89 encuentros. "Allí el fútbol es casi una religión", recuerda con una amplia sonrisa.

Su segundo gran amor
Para Schumacher, la 19ª edición de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, cuyas sedes serán Antalya, Bursa, Gaziantep, Estambul, Kayseri, Rize y Trebisonda, será un acontecimiento sin precedentes. "Conozco al pueblo turco y sé que se siente profundamente orgulloso de organizar un torneo de estas características. Representa una oportunidad única de demostrar de lo que es capaz. Estoy convencido de que los responsables la aprovecharán al máximo y harán todo lo que esté en su mano para brindar un campeonato memorable", explica el portero, 76 veces internacional con Alemania y subcampeón del mundo en el 1982 y en el 1986: "Apuesto a que los estadios estarán llenos a rebosar y que serán unas semanas inolvidables para todos los muchachos", vaticina.

Actualmente, Schumacher es vicepresidente del histórico Colonia, que milita en la división de plata del fútbol alemán. Pese al intenso trabajo que realiza para el club de sus amores, al que defendió en 422 choques de la Bundesliga, el ex arquero saca tiempo para viajar a Turquía tres o cuatro veces al año. Allí fomenta diversos proyectos sociales, como es el caso de un orfanato situado en la población de Manavgat, cerca de Antalya. Para Schumacher, campeón continental con la Mannschaft en 1980, este país de 75 millones de habitantes que une geográficamente Europa y Asia continúa siendo a día de hoy su segundo gran amor en el mundo del balompié.

"Jamás olvidaré todo lo que viví allí en mis tres años como futbolista. Sin duda, Turquía forma parte de una de mis mejores etapas profesionales", reconoce Schumacher, cuya pasión por la tierra del Bósforo queda patente en cada frase que pronuncia. "La noche que nos proclamamos campeones, cortaron la avenida de seis carriles que pasaba justo por delante de mi casa para que toda la afición pudiera festejar el título. ¿Se lo imaginan? Y cuando llegué con mi mujer al restaurante donde íbamos a cenar, todos los clientes se pusieron de pie y nos recibieron con una gran ovación. En Turquía, este gesto es signo de respeto y orgullo, y para mí fue un momento precioso y muy emotivo", recuerda.

"Juegan muy bien al fútbol"
Schumacher también considera que, futbolísticamente, habrá que tener en cuenta a Turquía. Admite que sigue regularmente los encuentros de la selección turca y del Fenerbahçe, como ha hecho siempre: "Es una lástima que Turquía no se clasifique con más asiduidad para los grandes torneos, pero todo el mundo coincide en que es un conjunto muy bien dotado técnicamente. Juegan muy bien al fútbol. Y si a ello le suman disciplina táctica, se convertirán en un hueso duro de roer", opina.

Precisamente por este motivo, el que fuera nombrado mejor jugador alemán en los años 1984 y 1986, cree que la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013 no será solamente una experiencia única para los aficionados turcos, sino también para el entramado anfitrión, al que considera capaz de dar muchas alegrías a los suyos. Y dado que Alemania no ha logrado clasificarse para la fase final de la prueba reina de la categoría, Schumacher tiene muy claro quién será su favorito.