Jelicic: "Prosinecki es nuestro guía"
© LOC

Robert Prosinecki se ha convertido recientemente en una especie de cabeza de puente entre el fútbol croata y el turco. El otrora icono futbolístico mundial, considerado el mejor futbolista de su país de todos los tiempos, es, a sus 44 años, el actual entrenador del Kayserispor otomano.

"Nadie que haya visto el estilo de juego de Prosinecki puede quedar indiferente", sentencia el actual seleccionador del equipo sub-20 de Croacia, Dinko Jelicic, en su conversación con FIFA.com, para a continuación añadir: "Él es el héroe de mis jugadores, y también fue el héroe de mi juventud".

Prosinecki condujo a la selección de Yugoslavia hasta el primer escalón del podio en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Chile 1987, y además ganó el Balón de Oro adidas reservado al mejor jugador del torneo. De ahí que los peloteros de la selección juvenil de Croacia se hayan propuesto firmemente tratar de emular a su ídolo en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2013, que se celebrará en Turquía del 21 de junio al 13 de julio.

Listos para tomar el relevo
Jelicic se deja arrebatar por el entusiasmo cuando se pone a hablar de Prosinecki ante sus pupilos: "Su perfección técnica, su increíble visión de juego y la pasión con la que disputaba cada partido siguen siendo incomparables". Con todo, el estratega de 39 años reconoce que en su talentoso combinado hay dignos herederos.

"El fútbol croata es famoso por su alto nivel técnico. Por eso la nueva generación está mentalizada para adquirir esa virtud. Los jugadores de la actual selección sub-20 no son una excepción", señala sacando pecho.

Tanto es así que Jelicic está convencido de que, a partir del partido inaugural de la próxima Copa Mundial Sub-20, sus muchachos son perfectamente capaces de jugar a la manera de Prosinecki ante el apasionado público de Turquía. "Todo jugador tiene derecho a esperar y a soñar con lo máximo. Nuestro objetivo en cada campeonato es levantar el trofeo. Iremos allí para darlo todo por coronar la cumbre", anuncia el míster.

Jelicic y compañía son conscientes de que la cita mundialista sub-20 será otra gran oportunidad para el país de 4,5 millones de habitantes bañado por el mar Adriático de "mostrar al mundo nuestras mejores galas futbolísticas".

Un equipo muy fogoso con unas ganas enormes
Naturalmente que los croatas se dan cuenta de que no saltarán al próximo escenario global de la disciplina con el rol de favoritos. En la fase de grupos del Campeonato Europeo Sub-19 celebrado en 2012 en Estonia, los Vatreni (Fogosos) se clasificaron para la siguiente ronda in extremis como terceros de su lote. Sin embargo, Jelicic apela a las emociones.

"Cuando un país entero se une en torno a una misión común, que es lo que sucede sobre todo durante un Mundial de fútbol, nuestro orgullo y nuestra pasión nos dan las alas necesarias para elevarnos hasta la altura de los mejores equipos del planeta. Así que esperamos con muchas ganas y mucha ilusión el torneo de Turquía", explica. "Los jugadores croatas son patriotas. La patria nos inspira".

Ya se han puesto los cimientos para que las siete ciudades sede —Antalya, Bursa, Gaziantep, Estambul, Kayseri, Rize y Trebisonda— escenifiquen como se merece el gran espectáculo. Y en un país tan temperamental y tan fanático por el fútbol como es Turquía, los croatas tienen ciertamente el potencial de convertirse junto con la selección anfitriona en uno de los equipos predilectos del público.

"Nuestra fórmula de éxito es el colectivo", revela Jelicic. "Nuestro propósito es adiestrar a los jugadores jóvenes de manera que puedan escalar hasta la cima mundial como antaño". Seguro que Prosinecki aplaude ese empeño, y no sólo en su fuero interno, sino también en las gradas de los estadios turcos escenario del certamen, desde las que animará con espíritu paternal a sus sucesores.