Gil: "Tenemos un estilo propio"
© Getty Images

El balón circulaba con fluidez por todas las líneas. Con apenas unos toques imprimían al juego una velocidad vertiginosa. Desplegaron sus recursos técnicos y encararon los uno contra uno con plena confianza en sus posibilidades. El partido entre España y Estados Unidos de la primera jornada del Grupo A de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013 fue muy entretenido. Lo curioso es que esta descripción no corresponde a la actuación de la Rojita, sino a la de la selección norteamericana.

Finalmente, los europeos certificaron su candidatura al título con una victoria por 1-4. Al fin y al cabo, ellos también saben muy bien cómo tratar el cuero. Pero Estados Unidos, a priori la cenicienta de su lote, encandiló a los aficionados con un fútbol de combinación tan atractivo como descarado. Y todo a pesar de que enfrente tenía al mayor exponente del fútbol de toque del planeta.

Para el delantero Luis Gil, que hizo el gol del honor a pocos minutos del final, el resultado no fue ninguna sorpresa: "Sabemos cuáles son nuestras posibilidades. Estamos orgullosos de haber plantado cara a España", declaró el jugador de 19 años del Real Salt Lake estadounidense en su entrevista exclusiva con FIFA.com. Su ídolo es Andrés Iniesta, y cuando uno ve desenvolverse en la cancha al "10" del conjunto dirigido por el técnico Tab Ramos, se da cuenta rápidamente de que, tras esta elección, se esconde algo más que una mera admiración por el astro español.

Orígenes hispanos
"Cristiano Ronaldo también me parece un futbolista genial, porque domina todas las facetas del juego. Pero me fijo más en Iniesta, porque tiene un estilo más parecido al mío", reconoce Gil con una sonrisa pícara, pero sincera. De hecho, la técnica y el instinto innato para el fútbol que atesora este californiano nacido en Garden Grove, y que ha pasado por todas las categorías inferiores de la selección estadounidense, ha despertado ya el interés de algunos de los clubes más importantes de Europa. Se mueve entre líneas con mucha inteligencia, domina perfectamente el balón y genera jugadas de peligro en tres cuartos de cancha.

Pero todo esto no es casualidad. Su padre le inculcó esta pasión desde bien pequeño. "Es mexicano y, cuando era niño, siempre me llevaba a jugar a fútbol. Era fantástico. Siempre estábamos dándole patadas al balón. Íbamos a un parque, a un campo de fútbol...", recuerda Gil. "Más adelante, me benefició el jugar siempre con chicos más mayores que yo. Además, como era bajito, suplía mi falta de estatura con otros recursos", apunta.

Este creador de juego encarna el estilo actual de la selección sub-20 de Estados Unidos, que aspira a hacer algo grande en Turquía. Y él no es el único integrante de la expedición norteamericana con raíces mexicanas: Daniel Cuevas, Héctor Joya, Juan Pablo Ocegueda y Joaquín Hernández militan en clubes profesionales del país norteamericano. La nueva dimensión de la pasión y el entusiasmo por un estilo más técnico, pero también la mentalidad apropiada para llevarlo a cabo, se palpa en el seno de la selección de las Barras y Estrellas. "Hay un gran ambiente en el vestuario. Siempre estamos gastándonos bromas y pasamos el tiempo entre los partidos, entrenamientos y concentraciones jugando a las cartas o a cualquier otra cosa. ¡Es una gozada!", cuenta Gil con brillo en la mirada.

Una selección de toque y garra
Y esto no es todo. "Evidentemente, equipos como España son un ejemplo a seguir, pero nosotros tenemos un estilo propio. Nos alimentamos, por una parte, del juego alegre, pero también de las cualidades históricas que han tenido todos los combinados estadounidenses: la entrega, el deseo de victoria y la capacidad de sacrificio para darlo todo por el equipo", enfatiza el californiano. Esta mezcla perfecta de componentes es la que caracteriza a la nueva generación del fútbol norteamericano. En cualquier caso, Gil no es el único que se siente como en casa dentro de esta gran familia.

El seleccionador Tab Ramos, que en su etapa como jugador vistió 81 veces la camiseta de la selección nacional de EEUU, con la que disputó tres Copas Mundiales de la FIFA y una Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, no tiene ninguna duda de que su equipo va por el buen camino. "Este estilo de juego es el que define perfectamente mi visión del fútbol. Me siento muy identificado con él y espero que nos guíe a grandes éxitos en el futuro", afirmó el técnico de 46 años en su charla con FIFA.com. "Cada vez van saliendo más jugadores con este perfil creativo en Estados Unidos. Lo único que tengo que hacer luego es convocarlos".

Francia será el siguiente obstáculo para Gil y los suyos. EEUU se medirá el lunes 24 de junio a los Bleuets en Estambul, y deberá puntuar si quiere mantener opciones de clasificarse para los octavos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013. "Tenemos muchos motivos para ser optimistas. No sentimos presión alguna y afrontamos el próximo partido con ganas de demostrar de lo que somos capaces," asegura Gil. Mientras charla con nosotros, hay algo que llama poderosamente la atención: su rostro brilla de ilusión. El delantero está decidido a dejarse la piel en la cancha por el éxito colectivo. Otra seña de identidad del nuevo entramado estadounidense.