La XX edición de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA concluyó ayer con una primicia histórica: Serbia conquistó su primer título del mundo como nación independiente. Sin embargo, se trata solamente del último dato estadístico en la larga serie de incidencias que ha ofrecido el certamen, como explica FIFA.com en su repaso final a la competición.

154 goles se marcaron en los 52 partidos de Nueva Zelanda 2015, la cuarta cifra de tantos más alta en la historia de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA.

118 minutos se llevaban disputados en la gran final cuando Nemanja Maksimovic anotó el gol que otorgó el triunfo a los suyos. De paso, el serbio marcó el tanto más tardío que se ha visto jamás en una final de la Copa Mundial Sub-20. Se trata de una característica típica de una selección de Serbia especialista en goles in extremis, que tuvo que emplearse a fondo hasta el último segundo para conquistar este título histórico; no en vano, los cuatro partidos que ha disputado en la fase de eliminatorias se saldaron en la prórroga o en los penales.

50 por ciento de los penales ejecutados durante el tiempo reglamentario en este Mundial Sub-20 resultaron fallidos o atajados. Este porcentaje inusitadamente alto, compuesto por nueve intentos errados de un total de 18, quedó definitivamente establecido en la jornada final, cuando Falaye Sacko y Malick Niang se convirtieron en los últimos jugadores que marraron sus disparos desde el punto de castigo.

28 goles (un increíble promedio de siete por partido) se anotaron en los cuatro encuentros disputados el 1 de junio de 2015, una cifra que estableció un nuevo récord en una única jornada de la Copa Mundial Sub-20. El récord anterior, registrado el 22 de febrero de 1989, constaba de 27 tantos, pero logrados a lo largo de ocho partidos.

28 años sin ninguna victoria en la Copa Mundial Sub-20 es la estadística con la que empezó esta fase final el equipo que terminaría proclamándose campeón, Serbia. Pese a todo, aquel viejo triunfo en Chile 1987 se consiguió bajo la bandera de Yugoslavia, pues Serbia nunca antes había competido en este certamen como nación independiente. Ni que decir tiene, reescribir la estadística, y a lo grande, se convirtió en el objetivo de los serbios.

20 partidos sin conocer la derrota es un nuevo récord de esta competición, y lo había establecido Brasil antes de caer en el minuto 118 de la gran final contra Serbia. Los brasileños habían registrado 14 victorias y seis empates a lo largo de ocho años desde su última derrota: un 4-2 contra España en 2007 también en la prórroga. Además, Serbia puso fin a la racha de 572 minutos sin encajar ningún gol que llevaba la selección de Rogerio Micale. En la ronda de eliminatorias, Stanisa Mandic se convirtió en el primer jugador que por fin logró batir la meta brasileña.

19 partidos del Mundial Sub-20 sin conocer la derrota era el récord que poseía Argentina y que perdió en el encuentro contra Ghana durante la fase de grupos. Los seis veces campeones de esta competición, otro record, han hecho un mal torneo. Los argentinos cayeron en el primer obstáculo tras haberse anotado tan sólo dos puntos, la segunda peor cosecha de puntos que la nación ha registrado en una fase final sub-20.

9 de las eliminatorias de esta fase final se saldaron en la prórroga y cinco llegaron a la tanda de penales, dos datos que establecen sendos récords en la Copa Mundial Sub-20.

8 títulos del Mundial Sub-20 han ganado selecciones europeas, lo que reduce a tres la brecha histórica que separa el Viejo Continente y Sudamérica. No obstante, Argentina y Brasil, con 11 coronas entre ambos, han ganado esta competición más veces que el resto del mundo.

8-1 es el marcador que se anotó Alemania contra Fiyi en el primer partido de ambas selecciones en esta fase final. Se trata de la victoria más abultada de los europeos en la Copa Mundial Sub-20, y comparte además el cuarto puesto en la lista histórica, que sigue encabezando Brasil con el 10-0 endosado a Bélgica en 1997.

6 goles en la segunda parte contra Myanmar llevaron a Ucrania a igualar el récord de tantos anotados en el mismo periodo de un partido del Mundial Sub-20, por no mencionar el hecho de que se convirtió en la victoria más abultada de la historia del país en una competición de la FIFA. Los ucranianos han anotado diez goles en Nueva Zelanda y, curiosamente, todos ellos en la segunda parte.

3 goles sin réplica contra Honduras proporcionaron a Fiyi, en su segundo intento, la primera victoria del país en una competición de la FIFA. Se trata también de la primera victoria de una nación de la OFC en la Copa Mundial Sub-20 en los últimos 12 años, después de las 14 derrotas y cinco empates encadenados desde que Australia (por entonces miembro de la OFC) se impuso a Brasil en 2003.

3 penales en una única tanda atajó el senegalés Ibrahima Sy, una gesta que iguala el récord establecido por el húngaro Peter Gulacsi contra la República Checa en 2009.

0 victorias en 11 intentos en el Mundial Sub-20 es la racha que terminó para Nueva Zelanda en su último partido de la fase de grupos, contra Myanmar. Los jóvenes All Whites no sólo se convirtieron en la primera selección neozelandesa que marca cinco goles en un encuentro oficial de la FIFA, sino que además pasaron de ronda en esta competición por primera vez en su historia.