En Asia, clasificarse para una competición de la FIFA se considera un logro de primera magnitud, incluso para los mejores del continente. Si bien un puñado de potencias tradicionales solía dominar las competiciones preliminares, en los últimos años han surgido nuevos competidores que desafían el viejo orden. Entre estas naciones futbolísticas de rápido desarrollo se encuentra Vietnam, que hizo historia en dos ocasiones el año pasado al clasificarse por primera vez para dos competiciones de la FIFA.

En primer lugar, los vietnamitas sorprendieron incluso a sus propios seguidores al terminar entre los cuatro primeros en el Campeonato de Fútsal de la AFC disputado en febrero de 2016 y, de esta manera, conseguir el pase a la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA Colombia 2016. Después despidieron un año memorable al hacerse con el pase para la edición de República de Corea 2017 de la prestigiosa Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, al cabo de una campaña de clasificación asombrosa que incluyó una victoria contra la anfitriona de la competición, Bahréin.

Tras estos éxitos sin precedentes, el presidente de la Federación Vietnamita de Fútbol (VFF), Le Hung Dzung, expresaba su enorme satisfacción en FIFA.com: "Nos enorgullecemos por los logros alcanzados en 2016. Son el resultado del enorme trabajo que ha dedicado la VFF a la promoción del fútbol en todas las categorías requeridas por la AFC y la FIFA. Aparte de eso, clasificarnos para dos competiciones de la FIFA demuestra que hemos invertido con eficacia".

Debut memorable
Pese a su escasa relevancia en los escenarios internacionales, la pasión que Vietnam siente por el fútbol es famosa en toda Asia. El país ha efectuado sólidos progresos desde que su liga nacional se hizo profesional a principios de siglo. Los clubes de la V League 1 han ido apareciendo de tanto en tanto en la Liga de Campeones de la AFC, mientras que su selección nacional avanzaba imparable hasta los cuartos de final de la Copa Asiática de la AFC 2007, de la que fue coanfitriona, antes de triunfar en el Campeonato de la AFF 2008. La Copa Mundial de Fútsal de 2016 marcó su primera aparición en los escenarios mundiales.

A las órdenes del técnico español Bruno García, Vietnam dio la campanada en el Campeonato de Fútsal de la AFC 2016. Tras progresar hasta la fase eliminatoria con victorias sobre Chinese Taipei y Tayikistán, se impuso en la tanda de penales a los japoneses, cuatro veces participantes en el Mundial y defensores del título. A continuación, Vietnam demostró en Colombia que sus gestas asiáticas no habían sido fruto de la casualidad y se metió en la segunda ronda durante su debut en el Mundial con una sorprendente victoria por 4-2 sobre Guatemala.

"La verdad es que el fútsal no era demasiado popular en Vietnam", explica Le. "Pero organizamos una competición nacional de fútsal en 2007 y la transformamos en liga en 2015 para que los equipos tuvieran más oportunidades de jugar y de subir el listón hasta niveles internacionales. Además, contratamos técnicos extranjeros de gran experiencia para nuestras selecciones nacionales. Alcanzar la segunda ronda en nuestro primer Mundial enorgulleció a la afición. Ahora, el fútsal es conocido en todo el país. Esto a la vez nos proporciona una oportunidad de oro para promocionar más el juego y subir el nivel".

Espoleados quizás por la proeza de la nación en el fútsal, los jóvenes vietnamitas se convirtieron en pioneros también el fútbol sobre hierba durante el Campeonato Sub-19 de la AFC. Puso la pauta una reñida victoria por 2-1 contra la tricampeona RDP de Corea, seguida de empates con los Emiratos Árabes Unidos e Irak, que le sirvieron para superar la fase de grupos por primera vez en su historia. Después, con un gol de Tran Thanh en el partido de cuartos, Vietnam sorprendió a propios y extraños al clasificarse para República de Corea 2017 a expensas de Bahréin.

"Llevábamos muchos años compitiendo en Asia, y ésta ha sido la primera vez que alcanzamos el Mundial", añadió Le. "Todo esto es el resultado de nuestra estrategia de desarrollo a largo plazo, centrada en la formación y desarrollo de los jóvenes. Con esta clasificación, nuestros futbolistas disfrutarán de una rara oportunidad de medirse con los mejores del mundo. Estas experiencias tienen un valor incalculable para su futuro desarrollo. Si los jugadores jóvenes pueden participar frecuentemente en estas competiciones de alto nivel, seguirán progresando a buen ritmo y, como resultado, nuestra selección absoluta también se fortalecerá".

Un futuro brillante
Aparte de sus éxitos en el Mundial, Vietnam también se clasificó para los recientes Campeonatos Asiáticos Sub-16 y Sub-23 de la AFC. Con los evidentes progresos en todo el continente, el secretario general de la VFF, Le Hoai Ahn, destaca los planes de desarrollo que han ayudado a poner estos cimientos.

"Los factores decisivos han sido la inversión en el fútbol juvenil y las aportaciones de especialistas técnicos de primera fila", ha manifestado a FIFA.com. "Creamos más oportunidades de juego para los jóvenes con el ajuste del formato de competición de las ligas juveniles (se ha incrementado la cantidad de partidos) y animando a los clubes de fútbol a adquirir nuevos talentos. En las selecciones juveniles, siguiendo los consejos de nuestro cuerpo técnico, elaboramos planificaciones anuales que incluían la organización de concentraciones de entrenamiento en el extranjero".

Ahora que República de Corea 2017 está a la vuelta de la esquina, la expectación crece a marchas forzadas en Vietnam. Aunque se trata del primer Mundial Sub-20 para esta nación del Sudeste Asiático, su selección está decidida a que se convierta en el principio de una racha de éxitos continuada. El secretario general Le concluye: "En el futuro, trataremos de ayudar a nuestros juveniles a alcanzar las fases finales asiáticas y a nuestra selección sub-20 a rendir bien en el Mundial. A largo plazo, desarrollaremos todavía más nuestra liga de fútbol profesional, normalizaremos las ligas juveniles y mejoraremos la formación en las escuelas y en el fútbol base".