Una vez extraídas las 24 bolas y trazado el camino a la gloria en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA República de Corea 2017, todas las selecciones participantes evalúan los retos que les esperan tras el Sorteo Oficial.

Antes de que los seleccionadores volviesen a sus países para planificar el asalto al título, FIFA.com recabó sus opiniones acerca de los adversarios que les han tocado, además de analizar las seis liguillas.

Grupo A: República de Corea, Guinea, Argentina, Inglaterra

Los murmullos fueron más que audibles en el Suwon Atrium cuando Argentina, primero, y luego Inglaterra quedaron emparejadas con los anfitriones. La República de Corea y Guinea se medirán en el partido inaugural del torneo, mientras que la Albiceleste y los Tres Leones escribirán un nuevo episodio de su rivalidad particular después del memorable choque que los enfrentó en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002™. Aquel duelo se celebró en la ciudad japonesa de Sapporo, así que ahora serán los hinchas coreanos quienes puedan disfrutar de una nueva entrega, además de ver a su selección jugar contra ambos conjuntos.

“En esta liguilla no hay rivales fáciles, por decirlo suavemente. Algunos ya la han llamado ‘el Grupo de la Muerte”, explicó el técnico de la República de Corea, Shin Taeyong. “Aun así, nuestro objetivo del torneo no ha cambiado: alcanzar al menos los cuartos de final y ver entonces hasta dónde podemos llegar”.

“El partido inaugural, contra Guinea, es el más importante, pero creo que Inglaterra es la selección más potente de este grupo. Y sin subestimar tampoco a Argentina, por supuesto”.

Grupo B: Venezuela, Alemania, Vanuatu, México

Vanuatu, que se estrena en un torneo de la FIFA, tendrá un bautismo de fuego complicado en su primera incursión mundialista. Su primer oponente es México, todo un veterano de esta categoría, mientras que Alemania se enfrentó al último debutante de Oceanía anterior, Fiyi, en Nueva Zelanda 2015, endosándole un severo 8-1. En cuanto a Venezuela, venció 3-0 a Uruguay, campeona de Sudamérica, de modo que no podrá darse nada por sentado.

“No es un grupo fácil: ya vi lo que hizo Venezuela en el campeonato sudamericano, y México tiene muchísima experiencia”, señaló tras el sorteo el técnico de Alemania, Guido Streichsbier. “No sabemos mucho de Vanuatu, a decir verdad, aunque ya nos informaremos durante los preparativos de la fase final”.

“Nuestra meta inicial del torneo es alcanzar los octavos de final, y, si conseguimos adaptarnos al nuevo entorno de Extremo Oriente, todo irá bien. En los clasificatorios europeos pasamos algunos apuros, nos faltó acierto en la finalización, pero esperamos mejorar ese aspecto”.

Grupo C: Zambia, Portugal, Irán, Costa Rica

Zambia acaba de proclamarse campeona de África, y llegará repleta de confianza, aunque debuta ante un peso pesado como Portugal. La formación europea, bicampeona del torneo, cayó en semifinales de su prueba clasificatoria continental, al igual que el otro integrante del grupo, Irán, pero será un adversario a tener muy en cuenta para todos los demás. Los iraníes regresan tras 16 años de ausencia, y están ansiosos por recuperar el tiempo perdido, mientras que Costa Rica, que certificó su pase por diferencia de goles, vuelve después de perderse las dos últimas ediciones.

Grupo D: Sudáfrica, Japón, Italia, Uruguay

La gran potencia sudamericana es, sin duda, el equipo de mayor renombre de los cuatro que componen el Grupo D, aunque su margen de superioridad probablemente no sea tan alto como cabría esperar. Japón juega a muy poca distancia de su país, y actuará por primera vez como campeón de Asia, mientras que Sudáfrica e Italia alcanzaron las finales de África del Sur y de Europa, respectivamente. Si bien la Celeste, subcampeona en 2013, figura entre los favoritos, en esta sección no pueden descartarse sorpresas.

“Todos los equipos de este grupo tienen un nivel similar, y no se puede pronosticar lo que va a pasar”, afirmó Fabián Coito, seleccionador de Uruguay. “Pero entre ellos, Italia es obviamente el más complicado. Aun así, nosotros somos los campeones de Sudamérica y no nos faltará confianza. Si nos preparamos bien antes del torneo, ¡estoy convencido de que también podremos ganar este Mundial!”.

Grupo E: Francia, Honduras, Vietnam, Nueva Zelanda

Francia, campeona de Turquía 2013 y actual campeona de Europa, se perfila como un adversario temible para las demás selecciones de la liguilla. Vietnam disputa su primer torneo de la FIFA de fútbol once, y a buen seguro habrá maldecido su suerte por ir a cruzarse con los Bleus. Honduras, que causó sensación al alcanzar la final de la CONCACAF este mismo mes, tampoco será ninguna perita en dulce, mientras que Nueva Zelanda, anfitriona de la edición de 2015 y actual campeona de Oceanía, se esforzará por causar más de una sorpresa.

“Es un sorteo interesante”, admitió el seleccionador de Nueva Zelanda, Darren Bazeley. “Vamos a jugar contra la campeona de Europa, Francia, un equipo muy potente, y Vietnam y Honduras tampoco serán fáciles. La última vez fuimos los anfitriones, pero en esta edición partimos más bien como un equipo modesto. Con todo, aspiramos a superar la liguilla, y luego ya veremos”.

Grupo F: Ecuador, Estados Unidos, Arabia Saudí, Senegal

El pronóstico de este grupo, que nos reserva numerosos encuentros apasionantes, no es nada fácil. Estados Unidos es el único de los cuatro contendientes que acude como vigente campeón continental, pero los otros tres llegaron a la final de sus respectivos torneos. Senegal cayó a manos de Zambia, y Arabia Saudí se quedó a las puertas del trofeo, al sucumbir en los penales. Ecuador peleó por el título contra Uruguay en el último partido de la liguilla de Sudamérica, que perdió 2-1. Sin duda, todo estará abierto.

“En un Mundial todos los grupos son difíciles, y todas las selecciones potentes. Eso significa que tendremos las mismas opciones que los demás de alcanzar la siguiente fase”, declaró el director de la selección estadounidense, Alfonso Cerda III. “Ganar el campeonato de la CONCACAF por primera vez fue un logro tremendo, y creo que nuestras virtudes se deben a la continuidad [en el desarrollo]. Nos esforzamos como equipo, no apenas un grupo de individualidades, y conseguimos que nuestro país se sintiese orgulloso”.