• Es uno de los 8 convocados surgidos de Independiente del Valle
  • Tiene 20 años y 3 goles en la Liga ecuatoriana
  • Rebosa confianza para Corea: "Vamos a ser campeones del mundo"

Ecuador se prepara en Quito para jugar en la República de Corea su tercera Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, la primera en seis años, con la certeza de tener una camada de jugadores para soñar en grande. Y Wilter Ayoví, uno de los elegidos para meter miedo en las defensas rivales, es de los primeros en hacerlo.

"Estamos convencidos de que vamos a ser campeones del mundo", le asegura a FIFA.com desde la concentración de su selección. "Para eso es que estamos unidos todos y nos cuidamos entre nosotros. No va a ser fácil, pero vamos a eso, no a intentar pasar primera ronda".

Ayoví es el penúltimo Ayoví que surge en el fútbol ecuatoriano de una importante lista de jugadores destacados con el mismo apellido. "Siempre me preguntan si tengo alguna relación familiar con ellos, pero no. Aunque me motiva para intentar ser uno de ellos".

Su origen futbolístico lo distingue: pertenece a la cantera de Independiente del Valle, el club que más aporta a la selección en su viaje a Corea. Seis de los 21 futbolistas convocados juegan allí y otros dos –Bryan Cabezas y Joao Rojas- se formaron en sus divisiones inferiores y ya fueron transferidos.

"Todos quieren estar ahí porque hacen cosas que equipos grandes de aquí no hacen", cuenta Ayoví sobre su equipo, finalista de la última Copa Libertadores de América con un plantel plagado de jugadores de la casa. "Dan mucha ayuda a las inferiores. Tenemos buenas canchas, estudio, comida, vivienda. Y siempre se ha mantenido eso de jugar con jugadores jóvenes y eso nos ha ayudado mucho”. 

Hoy, 14 de 28 jugadores del primer equipo de IDV, segundo en el campeonato ecuatoriano, es de la cantera. Uno de ellos es Ayoví, que debutó a finales de 2015 con 18 años pero no se hizo habitual hasta este año. Supo evolucionar su juego como "volante por izquierda con perfil cambiado o enganche”.

"Mejoré mucho la personalidad al tener la pelota. Antes era medio miedoso, tenía más miedo que los que eran más altos que yo me golpeen. Aprendí que si no me golpeaban no iba a ser jugador de fútbol. En el fútbol siempre va a haber roce".

En la selección le agregó variedad a su juego de "encarador con habilidad y buen remate desde afuera", como él mismo se define. El seleccionador Javier Rodríguez lo utiliza como mediocampista por la derecha aunque a él le guste más ser enlace "porque así la pelota pasa siempre por mí, que es lo que más me gusta".

Y en el Sudamericano, donde fue subcampeón de Uruguay con la MiniTri, también aprendió que el fútbol internacional es otra cosa, no es el doméstico: "Hay que correr mucho, que hay que estar muy bien físicamente para poder aguantar los 90 minutos. Hay más cansancio porque estás defendiendo esta camisa y hay que dar todo lo que espera Ecuador de nosotros". 

De hecho, no cree que vaya a ser un beneficio especial tener varios futbolistas en el plantel mundialista que ya sepan lo que es jugar en Primera. "No es lo mismo. Acá los jugadores no presionan tanto como una selección. En el Mundial va a haber más presión, va a ser mucho de ida y vuelta y bastante roce".

Mientras espera para viajar junto a sus compañeros el domingo 14 de mayo para medirse a Estados Unidos, Senegal y Arabia Saudí por el Grupo F, se entretiene en los campeonatos internos siendo Neymar o Messi en el FIFA 17. "Siempre juego con el Barcelona. Neymar es el que más me gusta porque sabe muchas jugadas, pero Messi también porque lleva la pelota pegada como un chicle".

"Yo soy bueno (en el FIFA 17), pero soy mejor en el campo de juego", bromea el penúltimo Ayoví que saca el fútbol ecuatoriano. Si logra su sueño de trascender en el Mundial Sub-20 será fácilmente identificable para el fútbol internacional pese al tan apellido común. "Nunca escuché a nadie que se llame Wilter, salvo mi papá. Es un nombre único, me gusta eso".