• El costarricense Ian Smith recuerda su experiencia en la Copa Mundial Sub-17 
  • El lateral habla de su amor por la Bundesliga alemana
  • Smith revela el ritual que siguen los Ticos antes de un partido

"5-4, ¿verdad? En los últimos minutos. Increíble".

Una de las grandes ventajas de ser aficionado al fútbol en el siglo XXI es que, dondequiera que estés, puedes seguir toda la actualidad del juego de cualquier rincón del mundo. A pesar de llevar dos semanas concentrado en la República de Corea, el costarricense Ian Smith no pensaba perderse ni un minuto de la sensacional remontada del Bayern de Múnich contra el RB Leipzig.

Esta remontada espoleada por Arjen Robben y David Alaba, cuando el Bayern iba perdiendo por 4-2 en el minuto 83, constituye un ejemplo perfecto de las razones por las que al lateral centroamericano le entusiasma el fútbol alemán. "Me gusta mucho la Bundesliga; es un fútbol muy veloz", ha declarado a FIFA.com en Jeju, poco antes del estreno de los suyos el domingo en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. "Soy un jugador muy rápido, y por eso me atrae tanto. Creo que se ajusta a mi estilo".

"Simpatizo con el Bayern de Múnich", por el que también se decanta cuando juega virtualmente en el FIFA. "Aunque, ni que decir tiene, también hay otros grandes equipos, como el Borussia Dortmund o el Bayer Leverkusen. Sería estupendo jugar en esa liga".

El jugador del Santos de Guápiles, dueño de un apellido tan poco costarricense como Smith ("Me gusta mi nombre, suena diferente en nuestra cultura", asegura con una sonrisa), tiene buenas razones para soñar con una carrera en Europa en los preliminares de un Mundial. Hace dos años, su participación en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA le reportó precisamente eso.

"Después del Mundial de Chile, me fui a Suiza a jugar allí", explica. "Un Mundial cambia la vida de los jugadores. El escaparate que te brindan estas competiciones es increíble".

El lateral derecho, gran admirador de Philipp Lahm, del Bayern, y de Héctor Bellerín, del Arsenal, pasó seis meses en Suecia tras sus impresionantes prestaciones en Sudamérica.

"Para nosotros fue un gran torneo. Superamos la fase de grupos y nos impusimos a Francia, antes de perder por 1-0 contra Bélgica”, recuerda. “Pero Costa Rica es un país pequeño y, cuando disputamos una máxima competición como aquella, toda la nación es una fiesta, con todo el mundo unido para apoyarnos".

La ilusión de repetir
Smith alberga grandes esperanzas de, como mínimo, repetir aquel éxito en la República de Corea. El equipo mantendrá algunos de los ingredientes que contribuyeron a su excelente rendimiento en 2015, como entonar un cántico especial, que se convirtió en parte del ritual del combinado antes de los partidos. "La canción dice ‘Yo soy tico’, que es el nombre del pueblo costarricense”, explica el lateral, de 19 años. “Nos une en un sentimiento profundo que nos hace sentir más fuertes. Nos infunde un gran orgullo; nos relaja, pero a la vez nos mantiene concentrados".

Van a necesitarlo en el difícil grupo C que les espera. “Irán tiene grandes jugadores y parece un equipo poderoso”, comenta acerca de su primer rival. "Nuestro estilo, por el contrario, es más de toques y pases, y de mover el balón. Portugal desplegará, por supuesto, un fútbol europeo, y es un equipo bastante bueno. Zambia es una selección muy veloz, lleno de buenos futbolistas, como se puede esperar de cualquier equipo africano".

Si las cosas se pusieran feas, Smith puede motivarse con la hazaña del Bayern el sábado. "Demostró que nunca hay que rendirse, que tienes que seguir luchando y luchando sin parar".