• Alan Cervantes es el capitán y centrocampista defensivo deMéxico
  • Es un verdadero trabajador en la sombra y se reivindica como tal 
  • Adora su función: "Es un puesto para que brillen los demás"

Concienzudamente, sin hacer ruido, México avanza en esta Copa Mundial Sub-20 de la FIFA República de Corea 2017. Primero fueron una victoria, un empate y una derrota en la fase de grupos. Luego, un triunfo obtenido de forma agónica sobre Senegal en octavos para llegar a cuartos y medirse con Inglaterra este 5 de junio, en Cheonan. Si hay un hombre representativo de esta Verde aplicada, que avanza en la sombra y sin escatimar esfuerzos, ese es Alan Cervantes.

El jugador de Chivas de Guadalajara, pieza esencial del sistema implantado por Marco Antonio Ruiz, es el 5 por excelencia: quien siempre cumple sin quejarse, que va robando balones y repartiéndolos de inmediato, el que da fluidez al juego frenando al mismo tiempo las ofensivas del rival.

"Me gusta mucho este puesto", afirma en declaraciones a FIFA.com, con una venda en la rodilla, reflejo de sus últimos combates. "Tiene un papel central en un equipo, a la vez importante defensivamente, porque implica estar presente en la recuperación de la pelota, y también en el plano ofensivo, al ser la base de la reactivación del juego. Es un puesto que sirve sobre todo para hacer que brillen los demás".

Y ese es precisamente Cervantes. Generoso tanto en el esfuerzo como en la vida, este volante es todo entrega. "Soy una persona seria", se describe. "Por supuesto, cuando me siento en confianza, también sé soltarme y bromear, pero necesito tiempo. Creo ser una persona segura, alguien con quien pueden contar mis amigos y mis compañeros. Me gusta ayudar", añade, fiel a la imagen que transmite dentro del terreno de juego. Pero, aunque prefiera borrarse en beneficio de otros, no cabe duda de que está siendo el mexicano más prominente en las canchas coreanas.


¿De la sombra a la luz?
En cualquier caso, se está mostrando más inspirado que sus delanteros. México suma cuatro goles desde el inicio del torneo —el peor registro de un cuartofinalista—, y no despliega un fútbol arrollador. Pese a todo, ha sabido ser eficaz en los momentos oportunos. Y con eso se queda Cervantes.

"Hubiéramos podido hacerlo mejor, pero nos estamos esforzando y tenemos el mérito de seguir aquí, y por tanto la posibilidad de mostrar una imagen mejor", subraya. "¡Y yo el primero! No estoy totalmente satisfecho con mis prestaciones. Pero voy a más con cada partido. Lo mejor está por llegar, estoy convencido".

Y todo apunta a que México tendrá que ofrecer ahora su mejor juego ante unos ingleses impresionantes desde el comienzo de la prueba. Los Tres Leones fueron primeros de un reñidísimo Grupo A, en el que también estaban la República de Corea, Argentina y Guinea, y luego vencieron 2-1 a Costa Rica en octavos de final."Respetamos a este adversario, pero yo confío en nosotros y en nuestras cualidades. Queremos ser campeones del mundo y no contemplo este partido como nada más ni nada menos que una etapa hacia la final", relativiza.

Y si bien Cervantes es un trabajador en la sombra, no se opone a la idea de salir por una vez a la luz. "Soy consciente de que este torneo nos da la ocasión de ponernos de relieve. Pero todavía no estamos ahí. Aún nos queda camino por recorrer, y nos espera trabajo".