• Federico Dimarco mete un gol y da otro en el histórico triunfo ante Zambia
  • El lateral italiano apenas se incorporó al equipo hace 5 días
  • Los Azzurrini acceden por primera vez a las semifinales del Mundial sub-20

Italia se ha plantado en su primera semifinal de una Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, pero hasta ahora le había venido faltando un poco de la chispa y el brillo que exhibió al sellar su billete para República de Corea 2017.

Si alguien se había estado preguntando cuál podía ser la causa, la respuesta llegó de forma categórica en su asombroso triunfo por 3-2 sobre Zambia. Tras encajar un gol y quedarse con un hombre menos antes del descanso, nadie podría haber adivinado que la entrada de Federico Dimarco para cubrir las lagunas en defensa sería la clave para cambiar el rumbo del encuentro.

Tras haber tenido dificultades para contener a Zambia, Italia se mostró más segura dentro de su sistema. Y si bien una serie de paradas de Andrea Zaccagno mantuvieron a los Azzurrini metidos en el partido, un sensacional gol de falta de Dimarco, seguido por una asistencia suya al sacar un córner en la prórroga, sirvieron para ganar la contienda. Tras haberse incorporado al equipo muy recientemente (el 30 de mayo), no cabe duda de que, con él, ha vuelto la chispa.

“Afortunadamente, Dimarco ha solucionado [nuestros problemas tácticos], porque pensábamos que, probablemente, íbamos a perder”, admite el seleccionador italiano, Alberico Evani, tras el encuentro. “Apenas llegó con nosotros hace cinco días, porque hasta ese momento estaba con el Émpoli, pero estamos muy contentos de tenerlo con nosotros”.

“Le conocemos muy bien”, explica Evani. “El año pasado marcó 4 goles en el Campeonato de Europa [sub-19], y posee la habilidad técnica necesaria para pegarle al balón como lo ha hecho hoy. Bravo por Dimarco y por nuestro espíritu competitivo”.

Tras haberse visto inmerso en la lucha por la permanencia en la Serie A –una lucha en la que acabó claudicando la escuadra toscana a la que estaba cedido Dimarco–, sus compañeros en la cita surcoreana esperaron con paciencia que llegase y dejase su huella.

“Mi club me necesitaba”, confirma Dimarco a FIFA.com, después de unas ruidosas celebraciones en el vestuario italiano. “Yo sólo podía ver las imágenes desde casa. Esperemos que ahora podamos seguir adelante y hacer algo especial en este campeonato”.

Desde luego, con la determinación que han mostrado los italianos para aguantar 75 minutos con uno menos frente a la explosividad física de los zambianos, ¿quién se atrevería a descartarlos ahora? “Somos un equipo con mucho corazón”, continúa Dimarco, “porque se hace muy duro jugar un partido casi entero con diez hombres. Pero hemos conseguido la victoria porque este equipo es una auténtica piña. Tenemos una conexión entre nosotros; llevamos juntos mucho tiempo y somos amigos”.

En todo caso, no fue sólo su excepcional talento a balón parado –por el que se hizo famoso en el Europeo sub-19 el año pasado– lo que sirvió de fuerza inspiradora a los Azzurrini en Suwon. “Durante el descanso previo a la prórroga, le dije al resto del equipo: ‘vamos a marcar, no vamos a ir a los penales’; ¡y así ocurrió!”, revela.

El rival que aguarda en la semifinal de Jeonju lo sabe todo sobre este lateral tremendamente competitivo. Dos dianas de Dimarco –una de ellas, tras convertir otro libre directo con precisión milimétrica– eliminaron a Inglaterra en las semifinales de la cita continental en Alemania. ¿Podrá la estrella en ciernes del Inter de Milán enviar a Italia hacia otra final en detrimento de los jóvenes Leones?