• Igualó el récord de goles de un estadounidense en el torneo
  • Con 17 años, es el jugador más joven de la plantilla
  • Habla del récord, su evolución y sus influencias

Hace menos de un mes, Josh Sargent estaba ayudando a Estados Unidos a clasificarse para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017 en el Campeonato Sub-17 de la CONCACAF celebrado en Panamá. 

Hoy, a miles de kilómetros de allí, en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA República de Corea 2017, el precoz delantero ha igualado el récord de goles de un jugador de su país en la historia de la competición, tras marcar 4 tantos en 4 partidos.

Su histórica diana contra Nueva Zelanda en octavos de final no fue ningún golazo. La volea de Justen Glad se desvió ligeramente tras tocar en Sargent y el balón entró por el centro, encarrilando la victoria aplastante de las Barras y Estrellas. Sin embargo, hubo algo poético en igualar la plusmarca de esa forma: estar en el lugar idóneo en el momento oportuno.

Previamente, Sargent ya se había convertido en el goleador más joven de Estados Unidos en la competición, al marcar tres tantos mucho más impresionantes que el logrado ante Nueva Zelanda, en los que exhibió su incisivo olfato de gol y sus finos movimientos ante la portería contraria.

“Lógicamente, es una sensación magnífica, pero no estoy aquí para concentrarme en mí mismo, sino para ayudar al equipo a ganar partidos”, subraya Sargent a FIFA.com después del encuentro. “Todos se han dejado la piel en el campo y han dado todo lo que tenían; y puede apreciarse en el resultado. Ha sido una gran victoria”.

Con 4 dianas, Sargent se unió a Jozy Altidore (2007), Eddie Johnson (2003) y su paisano de San Luis Taylor Twellman (1999) al frente de la lista de goleadores históricos con Estados Unidos en los Mundiales sub-20.

“Desde luego, ha resultado agotador ir directamente de un lugar a otro, pero amo el fútbol y es lo que más me gusta hacer, así que no voy a parar”, asevera Sargent, en relación a su periplo de Panamá a Corea. “Simplemente espero seguir mejorando constantemente”.

“Llevo ya un par de años en Florida con el programa de residencia para la selección sub-17, y creo que el cuerpo técnico –e incluso antes de eso, mis entrenadores y compañeros en mi club de San Luis– han hecho un trabajo magnífico, dándome consejos y guiándome”, sostiene.

Los movimientos sin balón del pelirrojo de 17 años llaman la atención. Claramente, juega con una sabiduría que choca con su edad, por lo que no sorprende escuchar quién ha influido más en su juego.

“Me encanta (Robert) Lewandowski. Es un gran modelo a seguir para mí. Quiero ser como él algún día. En cualquier caso, mis padres jugaban en la facultad cuando yo era un crío. Mi hermana mayor y la pequeña también juegan, así que viene de familia, y a todos nos encanta. Es nuestra pasión”, precisa.

Sin duda, un futbolista tiene que tener una madurez especial para poder dar el salto de categoría con la rapidez que lo ha hecho Sargent…

“Desde luego, sabía que iba a ser todo mucho más físico, y que los jugadores iban a ser mucho más grandes, fuertes y rápidos. Por tanto, está claro que tengo que ser rápido con mis toques de balón, pero estoy preparado para todo”, concluye.