• Dominic Solanke marcó 2 tantos a Italia para llegar a la final
  • Explica cómo lograron remontar el resultado ante Italia
  • El delantero opina sobre Venezuela

El Estadio de la Copa Mundial de Jeonju se quedó casi en silencio cuando el italiano Riccardo Orsolini marcó contra Inglaterra cuando sólo se llevaban 2 minutos de la semifinal de este jueves. La callada reacción del público se debía a que Inglaterra había jugado dos partidos de la fase de grupos y el de octavos de final en ese mismo estadio, y Jeonju se había convertido prácticamente en su feudo. Hasta los aficionados neutrales animaban fervientemente a los jóvenes Leones

Encajar un gol tan tempranero nunca es lo ideal, pero el lastre se antojaba aún mayor teniendo en cuenta que Inglaterra no había empezado perdiendo en ninguno de sus 5 encuentros anteriores. Para colmo, su rival era Italia, su verdugo en las semifinales del Campeonato de Europa sub-19 de 2016. A pesar del revés, Inglaterra emprendió una oleada ofensiva tras otra, pero no logró empatar en el primer periodo, que acabó con 0-1.

"El ambiente en el vestuario al descanso era tranquilo", asegura Solanke a FIFA.com después del partido. "Íbamos perdiendo, pero estábamos dominando la posesión y el encuentro distaba mucho de estar sentenciado. Además, habíamos logrado fabricar muchas ocasiones, así que creíamos que podríamos ganar si seguíamos jugando así".

Los de Paul Simpson refrendaron sus intenciones y, tras seguir asediando a la defensa italiana, acabaron obteniendo su recompensa con dos goles del propio Solanke y otro de Ademola Lookman, para imponerse por 3-1. Tanto el resultado como las estadísticas confirman que se trató de una victoria contundente, ¿pero cómo ha conseguido esta selección inglesa dotarse de esa solidez y ese espíritu combativo?

"Creo que la clave es nuestra determinación", explica Solanke. "En ningún momento bajamos los brazos, aunque fuésemos perdiendo. Además, como recordábamos claramente lo decepcionante y frustrante que resultó caer eliminados en el Europeo sub-19 del año pasado, creíamos de veras que podíamos ganar esta vez. No es que tuviésemos ansias de revancha, pero al haber jugado contra ellos antes, sabíamos que sería un partido complicado, así que seguimos insistiendo y nos esforzamos al máximo para encontrar la forma de ganar".

Con el apoyo de los más chicos
Muy poca gente podría haber pronosticado la relativamente cómoda trayectoria de Inglaterra hacia su primera final en una Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Sin embargo, ese histórico logro no se ha logrado de la noche a la mañana, sino que se ha ido forjando durante varios años de esfuerzos coordinados a cargo de toda una generación de jugadores.

"Aunque un par de chicos [presentes en el Europeo] no han podido estar con nosotros aquí, la actual plantilla está rindiendo tan bien que los buenos resultados están llegando. El equipo se vio aún más reforzado con jugadores que disputaron el Europeo sub-17 del año pasado, así que no aspiramos a otra cosa que no sea ganar el trofeo", recalca Solanke, autor de 4 tantos en lo que va de campeonato.

"He visto un par de encuentros de Venezuela y, ahora que sólo quedamos ellos y nosotros, estoy seguro de que el próximo duelo será muy difícil. El plan ahora es recuperarse bien y prepararnos a fondo para la final", señala el delantero de 19 años.

Para concluir, Solanke insiste en la resolución de todos los integrantes del combinado inglés: "El seleccionador todavía no nos ha dicho nada diferente. Simplemente nos dijo que nos olvidásemos del último partido y nos concentrásemos en el siguiente; cómo hemos hecho hasta ahora. Porque si ganamos este último encuentro, ¡nos proclamaremos campeones mundiales sub-20!".