Durante mucho tiempo, las selecciones alemanas juveniles no estuvieron entre las mejores del mundo, pero todo ha cambiado con este equipo. Con su sensacional triunfo en el Campeonato Sub-19 de la UEFA República Checa 2008, los pupilos de Horst Hrubesch demostraron ser uno de los rivales a batir para cualquier conjunto que quiera tener algo que decir en las competiciones juveniles. Esto vale especialmente para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009, donde Alemania partirá como uno de los máximos favoritos al título.
Una parte importante de la columna vertebral del equipo está construida sobre dos grupos de futbolistas que se iniciaron en las canteras de Bayer Leverkusen y Múnich 1860. Junto con los restantes componentes de la plantilla, forman una selección que encarna lo que Matthias Sammer, Director Deportivo de la Asociación Alemana de Fútbol (DFB), espera de las jóvenes promesas del fútbol alemán: mentalidad ganadora. Y eso precisamente es lo que lleva al ex internacional a anunciar lo siguiente: “Queremos lograr al menos un título en 2009”. Sin duda, Sammer piensa en Egipto cuando habla así.
Clasificación
A pesar de la categoría de los rivales, los jóvenes talentos germanos conquistaron el Campeonato Sub-19 de la UEFA 2008 sin ceder ninguna derrota y sellaron así su billete para Egipto de la mejor forma posible. Tras derrotar contra pronóstico a España, máxima favorita al título, por 2-1 en la jornada inaugural, los pupilos de Hrubesch se impusieron también a Bulgaria (3-0) y Hungría (2-1) y se clasificaron para semifinales como primeros de grupo.
En la penúltima ronda, frente a la República Checa, Richard Sukuta-Pasu se convirtió en el héroe del partido al marcar el gol que establecía el 2-1 definitivo cuando faltaban sólo dos minutos para el final de la prórroga. Sin el sancionado Savio Nsereko y con diez jugadores durante más de 50 minutos (el capitán Florian Jungwirth fue expulsado por doble tarjeta amarilla), Alemania acabó imponiéndose por 3-1 a Italia en la final y se proclamó campeón de Europa de la categoría por primera vez en su historia.
Seleccionador
Autor de un total de 136 goles en 224 partidos en la Bundesliga, Horst Hrubesch fue uno de los delanteros más letales del campeonato alemán en su época y recibió el apodo de Kopfballungeheuer (la Bestia de los Cabezazos) en alusión a sus fantásticas cualidades en el juego aéreo. Entre 1979 y 1983, Hrubesch ganó con el Hamburgo tres ligas alemanas y una Copa de Europa.
Como entrenador destacan su etapa a cargo del Dinamo de Dresde en la Bundesliga y su notable desempeño en el banquillo del Rot-Weiss Essen, un recién ascendido al que guió a una meritoria décima plaza en la segunda división alemana, antes de que la DFB lo fichase en 2000. El triunfo en el Campeonato Sub-19 de la UEFA disputado en la República Checa ha sido hasta la fecha su mayor éxito como técnico.
Jugadores estrella
La selección de Hrubesch no sólo se caracteriza por la solidez defensiva y el excelente rendimiento colectivo que suele ser habitual en los equipos alemanes. Además, esta escuadra ha logrado convencer en ataque gracias a la calidad individual de sus jugadores. Allí de destaca especialmente el atlético Sukuta-Pasu, del Bayer Leverkusen.
Antecedentes
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Alemania no participó en Canadá 2007, la última edición de esta competición.
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El combinado germano ganó su único título mundial de la categoría en Australia 1981, donde, todavía como República Federal de Alemania, se impuso a Qatar por 4-0 en la final.
Hemos oído...
“Queremos hacer honor a nuestra condición de campeones de Europa. Eso significa que queremos llevar la iniciativa, controlar los partidos con nuestro juego de ataque, imponer nuestro poderío físico y demostrar nuestras cualidades futbolísticas”. Horst Hrubesch, seleccionador de Alemania.

